MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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sábado, 1 de agosto de 2015

CADA PECADO ES UNA OFENSA AL REDENTOR, Y UNA ALABANZA A SATANÁS. CADA VIRTUD, UNA ALABANZA A DIOS Y UNA HERIDA AL ENEMIGO




PARA ALCANZAR EL REINO DE DIOS, DEBEMOS DEJARLO
TODO AL OÍR  LA LLAMADA DE DIOS



 En el libro del Apocalipsis, al final del Nuevo Testamento, está escrito:

"Yo atestiguo a todo aquel que escucha mis palabras de la profecía de este libro que, si alguno añade a estas cosas, Dios añadirá sobre él las plagas escritas en este libro; y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, quitará Dios su parte del árbol de la vida y de la Ciudad santa, que están escritos en este libro. Dios es el que testifica todas estas cosas: Sí, vengo pronto. Amén.

Ven, Señor Jesús. La Gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén” (Ap. 22, 18-21)

Y de la misma manera, el que las enseñe, y las ponga en práctica, será considerado como muy grande en el Reino de los Cielos, porqué ha cumplido la Palabra de Dios, que exige a todos los fieles un compromiso y una dedicación absoluta para el fin más importante que tenemos que cumplir en esta vida: Las palmas de la Victoria sobre el espíritu del mal, que como lo hemos visto en el Apocalipsis, solo se obtiene a través de la gran tribulación, esta victoria es una lucha constante contra Satanás y sus secuaces.

No se trata pues solo de una Iglesia peregrina, como así lo denomina la tendencia actual que es fruto de la predicación de los famosos abanderados del dios "bombón" y del relativismo, también llamado "bonismo", pero de una Iglesia militante, en continua lucha contra un enemigo invisible, cruel e implacable, que nos está acechando, como lo dice San Pablo como un león rugiente, para impedirnos conseguir el tesoro más valioso, que él ha perdido para siempre: La Vida Eterna. 

En lo que se refiere al Juicio final las palabras que pronunciará el Juez Supremo están, para que nadie se preste a equívoco, claramente indicadas en el Evangelio, palabras que son irrefutables porqué están directamente inspiradas por el Espíritu Santo, que es fuente de toda Verdad, y que por esta razón son inamovibles. Estas Palabras son de una autenticidad tal, que el mismo Satán las empleó para tentar a Jesús en el desierto.

En este caso, las palabras de Jesús a los elegidos y a los condenados, son tan claras que no se pueden prestar a ninguna interpretación, sin embargo, cuando en una misa de Navidad, en la hermosa Iglesia de los Redentoristas de Granada, dedicada a la Santísima Virgen del Perpetuo Socorro, oí al Sacerdote, que celebraba la Eucaristía afirmar textualmente en el sermón, lo que nos dejó a mi mujer y a mí estupefactos: 

"¡¡ Os tenemos que pedir perdón a vosotros los fieles, porqué el Infierno lo hemos inventado nosotros los curas!!"(Sic). 

Y en otra Iglesia, se pudo oír al oficiante declarar: "Ya he entendido como será el Juicio final: "¡¡ El alma, considerará que su manera de ser es incompatible con su estancia en el Paraíso, y se retirará diciendo: Esto no es para mí ¡¡". 

Me quedo alucinado como cierto clero y cierta Jerarquía, interpretan a su manera de ser una cosa tan evidente, cambiando u omitiendo lo que no les gusta de las Sagradas Escrituras, y adaptándolas a su manera de ser, que es una manera mediocre y hasta cierto punto contraria a Jesús-Dios. 

Nuestro Sublime Redentor afirmó en numerosísimas ocasiones la existencia del Infierno, dijo textualmente que es más difícil a un rico entrar en el Reino de los Cielos que a un camello pasar por el ojo de una aguja, palabras que los abanderados del dios "caramelo", intentaron explicar, diciendo que en Jerusalén había una puerta que obligaba a los camellos a arrodillarse para poder atravesarla, y que se llamaba "La puerta del ojo de la aguja". 

También, nuestro Salvador dijo: "Si tu brazo o tu ojo es para ti objeto de escándalo y que te impide entrar en el Reino de los Cielos, arrancatelos porqué más te vale entrar sin ellos en el Reino de los Cielos que estar precipitado con ellos en el Infierno". 

Por todas estas razones, y muchas más, he llegado a la conclusión de que, las almas, cuando más santas son, más creen en la existencia del infierno, y cuanto más mediocres, más creen que el infierno está vacío. 

Y eso porqué las más Santas se dan cuenta de que el pecado es una nueva ofensa al Redentor y una alabanza a Satán, y la Virtud, una alabanza a Dios y una herida a Satán."




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