MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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lunes, 16 de julio de 2018

FIESTA DE LA VIRGEN DEL CARMEN, SALVADORA DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO, HOY DÍA LAS GRANDES OLVIDADAS


LA VIRGEN DEL CARMEN, SALVANDO
ALMAS DEL PURGATORIO






       La devoción a las almas del Purgatorio, que antiguamente estaba muy arraigada, parece estar hoy día en desuso, sin embargo como lo podemos ver en este escrito, es una de las prácticas más importantes y queridas por Dios. A este respeto, he tenido la experiencia personal de un familiar, muerta en temprana edad, que dejó a marido y dos hijos aún  jóvenes y que se me apareció en sueños. Le pregunté: “¿Estás en el Cielo?”, por toda respuesta se puso a llorar, con lo cual comprendí que necesitaba oraciones. 

            Luego me dio un consejo, porqué conocía el resentimiento que tenía hacia ciertas personas, que me habían hecho daño a mí y a mis familiares: “Perdona a esos que te han hecho mal, porqué son hermanos tuyos”, a lo cual le contesté: “Yo ya les he perdonado”, Bastante tiempo después se me apareció otra vez, y le pregunté lo mismo, y me contestó con una sonrisa.

        Hoy día, también las indulgencias que la Iglesia, con el poder de Dios puede otorgar, son las que permiten acortar la duración de las penas en ese Purgatorio, aquí también esta tradición ha caído en desuso, porque nadie sabe explicar cómo se aplican y por qué se pueden aplicar, en un próximo escrito se aclarará como la Iglesia puede sacar del Tesoro inagotable del Cuerpo místico, las indulgencias para aplicarlas a las ánimas.



Del Evangelio como me ha sido revelado 
de María Valtorta

       (…) “En mi Iglesia habrá siempre Sacerdotes, Doctores, Profetas, Exorcistas, Confesores, obradores de milagros, inspirados; todo lo que ella requiere para que las gentes reciban de ella lo necesario. El Cielo, la Iglesia triunfante, no dejará sola a la Iglesia docente, y esta socorrerá a la Iglesia militante. No son tres cuerpos, son un solo cuerpo. No hay división entre ellas, sino comunión de amor y de fin: amar la Caridad, gozar de la Caridad en el Cielo, su Reino. Por eso, también la Iglesia militante deberá, con amor, aportar sufragios a una parte suya que, destinada ya a la triunfante, todavía se encuentra excluida de ésta por razón de la satisfactoria reparación de las faltas absueltas pero no espiadas enteramente hasta la perfecta divina Justicia.

             En el Cuerpo místico, todo se debe hacer en el Amor y por el Amor, porque el amor es la sangre que por él circula. Socorred a los hermanos que purgan. De la misma manera que dije que las obras de misericordia corporales os conquistan un premio en el Cielo, también he dicho que os lo conquistan las espirituales. Y en verdad os digo que el sufragio para los difuntos, para que entren en la paz, es una gran obra de misericordia, por la cual Dios os bendecirá y os estarán agradecidos los beneficiarios del sufragio.

            Os digo que, cuando, en el día de la Resurrección de la carne, estéis todos congregados ante Cristo Juez, aquellos a quien bendeciré, estarán los que tuvieron amor por los hermanos purgantes ofreciendo y orando por su paz.

           Ninguna buena acción quedará sin su fruto, y muchos resplandecerán vivamente en el Cielo sin haber predicado ni administrado ni realizado viajes apostólicos, sin haber abrazado especiales estados, sino solamente por haber orado y sufrido por haber dado paz a los purgantes, por llevar a la conversión a los mortales. También estas personas, Sacerdotes a quienes el mundo desconoce, Apóstoles desconocidos, víctimas que sólo Dios ve, recibirán el premio de los Jornaleros del Señor, pues habrán hecho de su vida un perpetuo sacrificio de amor por los hermanos y por la Gloria de Dios.

           En verdad os digo que a la Vida Eterna se llega por muchos caminos, y uno de ellos es este, y muy apreciado por mi Corazón.

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ORACIÓN MARAVILLOSA
QUE LIBERA 1.000 ALMAS DEL PURGATORIO


Padre Eterno, os ofrezco la Preciosísima Sangre de
Vuestro Divino Hijo Jesús, junto con todas las misas
Que se celebran hoy día en todo el mundo,
por las Santas almas del Purgatorio,
por los pecadores en todas partes,
por los pecadores en la Iglesia universal,
los de mi propio hogar, y dentro de mi familia.
Amén.



PROMESA EXTRAORDINARIA DE CRISTO


             El Salvador aseguró a Santa Gertrudis la Magna, religiosa Cisterciense del Monasterio de Helfta en Eisleben (Alemania), a finales del siglo XIII, que esta oración liberaría a mil almas del Purgatoria cada vez que se ofreciese, extendiéndose también la promesa a la conversión y salvación de las que todavía peregrinan en la Tierra.



CONSIDERACIONES IMPORTANTES


     Se recomienda encarecidamente su rezo diario, pues es incalculable el bien que podemos hacer a las almas si se recita varias veces, consiguiéndose además la salvación de miles de almas, dentro y fuera de la Iglesia, y en la propia familia.

           Medítese en la inmensa gloria que alcanzará quien lo hiciere así, en las gracias que obtendrá, en los pecadores que salvará, en las ánimas que liberará, en la ayuda y protección continua de estos desde el cielo etc., etc…

          Piénselo bien cada uno, y comience ya desde hoy mismo su rezo, mientras hay tiempo, pues todo pasa y pasa pronto. Y el tiempo no vuelve jamás. No mueras con las manos vacías de buenas obras.



Con licencia eclesiástica. Se autoriza su 
reimpresión y difusión.






sábado, 14 de julio de 2018

EL TELESCOPIO QUE CAPTÓ LAS MARAVILLAS DE LA CREACIÓN, Y QUE CONFIRMA LA ETERNIDAD E INFINITUD DE DIOS, YA QUE LOS SERES SE CONOCEN POR SUS OBRAS





Dios, que parece ser un Dios escondido, está para los que saben verlo, presente en todo el Universo visible e invisible, se puede contemplar en todo mineral, vegetal y en toda la gran variedad de animales, y de seres vivos, que existen en nuestro planeta, y en los millones de mundos de otras galaxias, en los cuales nunca podremos acceder por las distancias siderales que nos separan de ellos. Hace poco salió la noticia de que se vio por los telescopios un planeta, a una distancia de su sol parecida a la de la Tierra, lo que significa que habría agua en estado líquido, que es necesaria para la vida, ¡pero para llegar allí, una nave viajando a 300.000 km por segundo tardaría 60.000 años en llegar! 

Y es que toda la Creación tiene la huella de Dios para los contemplativos, es un don de Dios que solo tienen algunas personas, que son las que aman a Dios con un Amor especial, que solo se activa en la soledad. San Juan de la Cruz explica que ese tipo de amor contemplativo y solitario, es semejante al que tienen algunos humanos con su pareja, que aunque no tengan en este momento ninguna relación íntima, solo se encuentran a gusto en soledad, no queriendo que haya presencia alguna que les es molesta.

Siendo Prior de Granada en el Carmen de los Mártires, el Santo dispersaba a sus frailes por el campo, desde donde se divisa toda la magnífica vega de Granada, con sus impresionantes vistas a Sierra Nevada, apartando a los frailes de sus compañeros,  los llevaba en el campo y les decíales decía: "Alabad y contemplad a Dios aquí en soledad".

El día 4 de Enero de 2.017, ha aparecido una noticia que informa que los astrónomos han descubierto una nueva galaxia, de tipo poco común que está a ¡¡359 millones de años luz de la tierra!!, es decir que una nave circulando a 300.000 kilómetros por segundo, tardaría 359.000.000 de años en llegar. Este dato es una demostración tajante de que Dios es Todopoderoso, Infinito, y Eterno.



Del Evangelio tal como me ha sido revelado 
de María Valtorta


Dice Jesús:

[...] Justo es santificar las fiestas y alabar al Señor en los lugares de oración, más toda la Creación puede ser un lugar de oración si la criatura sabe convertirla en eso con su elevación hacia el Padre. Lugar de oración fue el arca de Noé, a la deriva sobre las olas; y el vientre de la ballena de Jonás; lugar de oración fue la casa del Faraón cuando José vivió en ella; y la tienda de Holofernes para la casta Judit. ¿Y no era, acaso, sagrado para el Señor el lugar corrompido en que, esclavo vivía el Profeta Daniel; sagrado por la santidad de su siervo, que santificaba el lugar, hasta el punto de merecer las altas profecías de Cristo y el Anticristo, clave de estos momentos y de los últimos tiempos? 

Pues con mayor razón será santo este lugar que, con los colores, los perfumes, la pureza del aire, la riqueza de los cereales, las perlas del rocío, habla de Dios Padre y Creador y dice: “Creo; quered creer vosotros, pues de Dios damos testimonio”. Sea, por tanto, la Sinagoga de este sábado; leamos en ellas las páginas eternas escritas sobre las corolas y las espigas, teniendo como sagrada lámpara el Sol.

He nombrado a Daniel. Os he dicho: “Sea este lugar nuestra sinagoga”. Esto trae a la memoria el gozoso “Benedicite” de los tres santos jóvenes entre las llamas del horno: “Cielos y aguas, rocío y escarcha, hielos y nieves, fuegos y colores, luces y tinieblas, relámpagos y nubes, montes y colinas, todo vegetal nacido, pájaros, peces, animales todos, alabad y bendecid al Señor, junto con los hombres de humilde y santo corazón”. Este es el resumen de este Canto que tanto enseña a los humildes y santos. Podemos orar y merecer el Cielo en cualquier lugar.

Lo merecemos cuando hacemos la voluntad del Padre, que es cumplir con el primer mandamiento de amar a Dios con todo nuestro ser, ya que amar al prójimo como a uno mismo es un corolario del amor verdadero a Dios. 





EL COSMOS ES LA IMAGEN DE DIOS



            La visión del Cosmos de María Valtorta, relatada de una manera humana, es por eso algo siempre imperfecta, a pesar de la ciencia infusa que le comunica Jesús. A ese efecto, la vidente relata la trayectoria de algunos astros o cometas, que tienen trayectorias rectas, que se deslizan como serpientes, o que tienen recorridos sinuosos. Esto parece contradecirse con la Ciencia, que dice que la trayectoria de los astros sigue siempre una trayectoria de una curva cónica como puede ser una parábola, una elipse o una hipérbola.

           Por esa razón, interviene ahora Jesús, explicando de una manera racional y exacta, sin que la Ciencia humana pueda contradecir alguna de sus palabras, lo que demuestra de una manera inequívoca que es realmente Él el que habla, y que es el autor de todo lo que existe en el Universo, además, explica de una manera clarísima, la diferencia tan abismal que existe entre la Creación material, perecedera, y en contigua agonía por el gasto y la depreciación de la materia, y el mundo espiritual, indegradable y eterno.

          Esto es lo que explica tan bien S, Juan de la Cruz, cuando dice: toda la belleza del mundo, comparada con la belleza de Dios es suma fealdad, toda la Ciencia, suma ignorancia, toda la riqueza, suma pobreza, y toda la gracia suma desgracia. El mundo pues al ser la imagen de Dios, es como un espejismo, que refleja de cierta manera al Creador, pero es como un mundo virtual, que está pero que no existe, ya que un día desaparecerá, mientras que Dios y la Creación espiritual permanecerán para siempre. Está escrito en la Epístola: Nadie vio, nadie oyó, ni cayó en mente humana lo que Dios tiene reservado para sus elegidos”

        El mundo es pues un sueño de Dios, que se produce el séptimo día de la Creación, que es cuando Dios descansó, y digo que es un sueño, porque cuando soñamos, se producen acontecimientos en los cuales no interviene nuestra voluntad.

        En cierta manera el mundo es también una mentira, porque el reloj, indicando la hora miente continuamente, mientras que en la Eternidad, que es el “Medio día”, como lo dice S. Juan de la Cruz, citando el Cantar de los Cantares de la Biblia, el reloj está parado y por eso no miente nunca. Esta mentira del mundo, que es el tiempo, necesario para la recreación del alma, permite por eso la presencia de Satanás, que es el Padre de la mentira, y que es necesario para esa recreación, ya que es el catalizador que separa los dos componentes que son el bien y el mal presentes en cada ser humano.



ACLARACIÓN DE JESÚS SOBRE LA VISIÓN
 DEL COSMOS

De los cuadernos de María Valtorta (19-12-1.944)



Dice Jesús:
“Y ahora Yo te hablo:
Te he mostrado solamente un ángel, un simple ángel. No era un serafín, un querubín, ni un arcángel. Era solo un ángel, diría que era el más pequeño, y te lo he mostrado para hacerte comprender que es un ángel común en las filas que exultan en el Cielo. Y has visto cómo su luz, que otorga un cuerpo etéreo a su esencia hecha solo de espíritu, ha ofuscado la luz de todos los astros juntos.

Con el deseo de mi Pensamiento, he llamado a un ángel y ha venido desde el más lejano Empíreo, y entre mi llamado y el momento en que se ha postrado a mis pies, no ha pasado ni siquiera una fracción de tiempo que llamáis segundo.

He querido esto para demostrarte cómo, los que creen ser sabios porque conocen los dogmas de la ciencia humana, no siempre exactos y nunca completos, y se creen dueños de un océano de luz, de verdad y de belleza, en realidad, poseen solo una partícula de los mismos, y para colmo, unida a muchas escorias.

Has dicho: “¡Cuántos misterios hay aquí arriba!”. Es así, ¡oh estrellita de tu Maestro! La vida no se detiene en esta creación. No se detiene en ninguna parte de ella. Y no se detendrá hasta que Yo haya dicho: “¡Basta!” y cambie, como está establecido en mi Pensamiento, los aspectos y las leyes que hace miles de siglos he dado a la Vida.

Vida es la del éter, que con su ligera solidez facilita la carrera de los astros y sostiene su peso y que con su composición y frigidez permite la perfección cada vez mejor de los mismos hacia ese límite máximo que he establecido para cada vida. Aquí se obedece mi voluntad. Vida es la de los astros y planetas que, partiendo de nebulosas que podíamos llamar fetos de astros formados en el amplio seno del éter, van solidificándose lentamente, se nutren como voraces bocas del mismo modo que un niño arrebata alimento y zumo del seno de la nodriza. 

La misma insomne carrera de todas estas vidas estelares permite al fluir de ellas de moléculas – gases y metales – que encienden las nebulosas y en el fuego se funden con el núcleo primitivo y se hacen cada vez más concretas y, al final, la llama se convierte en fuego y el fuego en astro. Se suceden esponsales y nacimientos, nacimientos y esponsales, y muerte de astros longevos que, al disgregarse en la última convulsión vital, se hacen núcleos de otras vidas, latentes en el gran río de la Galatea. No hay una siquiera que no tenga una misión de amor también para vosotros, que estáis lejos, a distancias de miles de millones de kilómetros; para vosotros que estáis aún más lejos, porque ya no sabéis “ver” con los ojos de hijos de Dios.

Te he mostrado ese polvo de astros, que es polvo respeto al fulgor de mi ángel. Más, ¡oh pequeña hija a quien alzo los velos del misterio para hacer olvidar la Tierra y enamorarse de cada vez más de mi Patria!, ¿Cómo hemos de llamar el polvo de los que son grandes solo en cuanto al orgullo, de los que llevan el nombre de hombre?

¿A esos podría decirles: “Mirad”? No, pues no verían. Y no creerían aunque les hiciera ver por un milagro de Mi Potencia. Han masticado el pan y el fruto de su soberbia y de la ciencia humana. Y se han enloquecido. Di y doy páginas de verdad y de santidad. Más, para muchos, caen por los suelos como briznas de mísera paja. Los “hombres” – démosles el título de nobleza de acuerdo con el concepto que ellos tienen – no se cuidan de estas palabras.

“Hombre” debería querer decir: “hijo de Dios, hecho a imagen y semejanza del Padre en los pensamientos, en los afectos, en los actos, en los impulsos, en los deseos”. Los hijos son así. En cambio, actualmente “hombre” significa “el animal más soberbio, más vacuo, más cruel, más fútil, más contrario a Dios”. Cree serlo todo. Es una nada. Lo es porque es solamente “hombre” y ya no es más “Hijo de Dios”.

¿Dónde está el espíritu del hombre? ¿Quién lo posee aún?

Hija, dejemos a estos infelices librados a su triste suerte, a la que intentamos arrebatares con el Amor. Solo el Amor puede lo que ninguna otra cosa puede. Más, aún que sea “potente”, a menudo queda impotente porque choca contra una soberbia que permanece impertérrita ante todos los ataques del Bien. 

Se creen dioses porque tienen en los labios el agresivo fruto del saber humano. Adán que se perdió por querer conocer, por querer conocer para convertirse en “dios” (Gn 3, 1-7), no muere. Sus tendencias renacen en cada uno de los hombres.

Ven. Que a los Hijos de la Luz, a los Hijos de Dios, sea dado el pan y el fruto de la Verdad y la Sabiduría, que no se refieren solo a lo que es inherente a Dios, sino también a todo lo que existe en el Universo, puesto que todo vino de Dios.

Aspira al Cielo. Aquí ya no habrá disonancias entre ti y los que estén a tu lado. Aquí, ya no habrá contrastes entre tu desear y tu tener. Aquí descansarás feliz y regocijada. Aquí me tendrás… Si el tenerme en medio de las constricciones de tu condición de ser viviente en la Tierra te proporciona el gozo que te exalta, considera qué significará tenerme ya sin más límites.

La vida pasa. El Cielo llega. El dolor muere. La bienaventuranza permanece. Los que me amaron y me sirvieron serán las estrellas eternas cuando todos los astros hayan muerto en el final de la Creación. Serán mis estrellas…”.




jueves, 12 de julio de 2018

II/II DIOS NO AMA A LOS PEREZOSOS E INTENTA SALVAR A LAS ALMAS POR TODOS LOS MEDIOS, RESPETANDO SU LIBRE ALBEDRÍO

DIOS INTENTA POR TODOS LOS MEDIOS ATRAER HACIA SÍ
A LOS HOMBRES DE TODA CONDICIÓN
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Esta es la lectura del Profeta Oseas de la misa del 12/97/2.018, palabras que confirman los escritos de los cuadernos de María Valtorta, que reproducimos, en donde se muestra el amor de Dios a su pueblo, y como está pendiente de los creyentes, llamándolos con gran ternura y clamando contra los pecadores que se han olvidado de sus dones materiales y espirituales, hasta el punto de olvidase de agradecerlo.
Es lo que pasó con el milagro de la multiplicación de los panes y los peces que saciaron a más de 5.000 hombres, Jesús se retiró solo al monte para darle gracias a su Padre, ya que  el pueblo se olvidó de hacerlo.


Oseas 11, 1-4.

Así habla el Señor: 
Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; ofrecían sacrificios a los Baales y quemaban incienso a los ídolos. 
¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba. 
Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer. 
Mi corazón se subleva contra mí y se enciende toda mi ternura: no daré libre curso al ardor de mi ira, no destruiré otra vez a Efraím. Porque yo soy Dios, no un hombre: soy el Santo en medio de ti, y no vendré con furor. 





DE LOS CUADERNOS DE MARÍA VALTORTA
(16-9- 1.943)


Dice Jesús:
[...] Vuestro Dios obrará todos los prodigios para atraer a Sí el mayor número de vivientes, porque soy Dios de Misericordia, de Perdón y de un amor tan infinito que por mucho que pudierais estudiar y penetrar su medida, no lo lograréis. Lo que creéis que sea la infinidad de mi Amor por vosotros, es como una pequeña piedrecita del arenal de un río respeto a una entera cadena montañosa, cuyas bases dividen los continentes  y cuyas cimas se ciñen entre las nubes.
¿Pero crees que tantos prodigios de Amor y tantas luces de Espíritu convertirán a los hombres a su Dios Eterno? Desengáñate. Si Yo tuviese los cuidados que tendré con vosotros para las necesidades de vuestro cuerpo -solo estas - hacia pobres animales faltos de razón, esos animales, con sus lenguajes informes, me alabarían del alba al anochecer, y si supieran donde encontrarme partirían de todas las partes del globo para venir a dar las gracias a su benéfico Tutor. Pero los hombres no.
Están prácticamente en su totalidad absolutamente sordos a las voces y a los dones espirituales, y casi del todo sordos a los dones corporales, en lugar de reconocer mi Bondad y de amarme por gratitud, aprovecharán el bienestar que les daré para descender cada vez más en el abismo que les gusta, donde se revuelcan como bestias inmundas en un pantano, y les espera lo que seduce a los 9 décimos de la humanidad: codicia, lujuria, fraudes, violencia, robo. herejía, supersticiones y otras corrupciones del sentido y de la mente, tan horribles que a los honestos les parece imposible que puedan ser verdaderas, pero verdaderas son y hacen enrojecer a los Cielos y soliviantar con indignación a nuestra Divinidad... 


De los cuadernos del 18 - 10 - 1.943
(Continuación del mensaje anterior I/II)

Aquí Jesús explica que los que han llevado toda una vida de resignación, ofrecida a Cristo, son como Mártires ya que muchas veces el llevar una vida de abnegación, es aún más difícil que el martirio, porque es mucho más prolongada. 
En el Cielo veremos la cantidad innumerable de mártires que han venido de la gran tribulación, con palmas de triunfo en las manos, como lo vio Juan en el Apocalipsis, por haber sido explotados, esclavizados, maltratados y menospreciados por los poderosos. 
Son gente que ha soportado con gran resignación y paciencia y que han sabido cumplir las palabras de Jesús al pie de la letra: 

"El que quiera venir en pos de Mí y ser mi seguidor, tiene renunciar a si mismo, aceptar la cruz y seguirme" (Mat 16, 24).

                                                           
[...] ¡Si supierais que enorme gracia supone cada venida de Dios-Amor! Si lo comprendierais diríais a cada momento: "¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven a guiar mi alma! Se mi Rey y Maestro" Si lo supierais, señalaríais cada encuentro, cada venida entre los días más dichosos de vuestra vida de hombres. Y en verdad ningún acontecimiento es tan dichoso como el que Yo entre con mi amor en vuestro corazón para salvaros y conduciros, más allá de la vida, a la Vida verdadera, eterna y bienaventurada.

Cuando por vuestra negligencia habéis dejado pasar de largo a vuestro Maestro, afligido por vuestra indolencia espiritual; cuando el remordimiento, grito de vuestra conciencia, que nunca calla completamente, ni siquiera en los más depravados, despierta vuestra alma que habéis aturdido en la tibieza y en la materialidad, sed diligentes en la reparación. Buscad inmediatamente a Dios.

Pensad que sin Dios se vaga por caminos de muerte hasta perecer para siempre. Pensad también que Dios es piadoso y tiene entrañas de caridad con vosotros. Él escucha inmediatamente vuestro grito que lo llama y, aunque si para vuestro castigo está escondido durante algún tiempo, no está lejos. Vosotros no lo veis, pero Él está cerca de vosotros con su corazón de Padre que perdona al hijo desviado y anhela estrecharlo contra su corazón.
Buscad inmediatamente a Dios. Rebasad las guardias  de ronda: las insidias que el enemigo emplaza a lo largo del camino para impedir que un alma se le escape para refugiarse en Dios, No os importe que Satanás, envidioso y cruel, os despoje por venganza.

Me permito aquí hacer una aclaración a estas palabras de Jesús, ya que mucha gente dirá: ¿Como es que Dios permite al Demonio que ejerza su venganza? la respuesta la da San Juan de la Cruz cuando dice que Dios permite al Demonio atacar incluso físicamente a los Santos, como le ha ocurrido a San Pablo, a él mismo, a Santa Teresa y al Santo Cura de Ars. Es por razones de Justicia que Dios permite de una manera igualitaria: la lucha entre el Bien que es Dios, y el mal que es Satanás, tiene que ser neutral, si Dios visita el alma con esa dulzura sublime, tiene que permitir al demonio que ataque a esas mismas almas con crueldad y odio.

Es mejor para vosotros entrar desnudos de humanidad en la vida eterna, ricos tan solo de riquezas espirituales que acompañados a los umbrales de Dios por afectos, honores, alegrías terrenas, para ser arrojados fuera porque ya lo habéis tenido todo y no merecéis más, habiendo preferido tener este todo, que cae y os arrastra al caer, perdiendo lo único que es necesario tener: la moneda para entrar en la Vida Eterna, acumulada con fatigas, esfuerzos, paciencia espiritual, brotes santos que van granando poco a poco obedeciendo mi Ley por amor, perlas místicas  adquiridas con dolor sufrido por amor, rubíes eternos creados por vuestro deseo de ser mis hijos, contra las voces de la naturaleza carnal, contra los escarnios y las venganzas del mundo, contra las seducciones y las iras de Satanás, soportadas venciéndose a si mismos y a los enemigos vuestros, sean hombres o demonios, queridas triturando la carne con tal de hacer triunfar el espíritu que quiere seguir la voluntad de Dios, queridas hasta hacer sudar sangre viva como Yo ante la mayor de las tentaciones, el mayor de los temores, la mayor Voluntad divina que hombre alguno haya podido sufrir.   

¡Si supierais que es vuestro "no" dicho a las fuerzas de la carne, de los afectos, de las riquezas, de los honores, para ser fieles a Quien os ama! ¡Si supierais lo que significa estar preparados para dejarse despojar aún de las cosas queridas con tal de ser totalmente de Dios!"                     

Ciertas privaciones sufridas con resignación si bien no son júbilo porque aún puede uno regocijarse con la salud inmolada según los fines de Dios, pero no puede hacerse ante una tumba que se cierra sobre un padre, una madre, un esposo, un hijo, un hermano - También Yo he sido Hombre entre los hombres, y recuerdo lo que es no volver a oír una voz querida, la casa animada por un pariente y vacía de su presencia la morada de un amigo - Ciertas privaciones sufridas con resignación, tienen el valor de un martirio, María recuérdalo -. Lo tiene como lo tiene la vida ofrecida por el adviento de mi Reino en los corazones. las fiebres, las enfermedades padecidas para que caigan las fiebres de las almas y las enfermedades de los espíritus.

El uno y el otro martirio tendrán el premio del martirio: la estola escarlata de los que vinieron a Mí a través de una gran tribulación, cortejo de fuego que seguirá al cordero junto al cándido cortejo de las vírgenes, el segundo a mi derecha, el primero a mi izquierda, porque estos héroes del espíritu son verdaderamente los hijos de mi Corazón desgarrado por un martirio de Amor, así como los primeros son los nacidos de María que más se parecen a la Madre y al Hijo de la Madre, son los que vinieron con aspecto de hombres y sentimientos de ángeles: más allá de la carne y la sangre.

Buscad al Señor con todos vuestros medios, con santa audacia. Buscadlo para reparar la desidia anterior. Y una vez que lo hayáis encontrado no volváis a separaros de Él.

En Él está el Bien que no muere. En Él está la Vida y la Verdad. Si permanecéis en él no pereceréis. Si vivís en él no moriréis, no os equivocaréis. Como la barca que entra segura en el Puerto porque su piloto la ha sabido conducir, vosotros, guiados por Cristo, entraréis en el Reino de la Paz. Os lo digo, Yo que no miento.
No os resignéis nunca, hijos que amo. Sed fieles a Mí y Yo os daré la Gloria.







miércoles, 11 de julio de 2018

I/II DIOS NO AMA A LOS PEREZOSOS, NI A QUIEN PREFIERE SUS COMODIDADES AL BUEN SEÑOR. CASTIGA A LOS QUE SE VUELVEN TIBIOS, SE RETIRA.


San Pablo el infatigable Apóstol, predicando a los atenienses



Dice San Juan de la Cruz, que el Amor tiene el increíble poder de transformar el alma, en lo que contempla, y se hace semejante a ello, por eso dice el Apóstol San Juan que seremos semejantes a Dios, porque lo veremos tal cual es.

El Amor es pues una fuerza que proviene de Dios Todopoderoso, que tiene la facultad de transformar un elemento finito y limitado en un ser infinito y sublime. el Amor es también, como lo dice San Pablo, la principal calidad que puede tener un alma, porque es la fuente de todas las virtudes, y nos hace hijos de Dios por participación. 

La palabra "Dilexit" Amó, es la palabra que es común a todos los moradores del Cielo: Amó la Madre de Dios, amaron los Ángeles del Cielo, amaron los Patriarcas, amaron los Profetas, amaron los Apóstoles, amaron los Mártires, amaron los Confesores, amaron los Doctores de la Iglesia, amaron todos los Santos de Dios.

El Amor es el arma más poderosa de Dios, es la que sustenta la Santísima Trinidad, el Universo visible e invisible hecho a imagen y semejanza suya, es el motor que mueve y sustenta el Universo, es la fuente de todos los bienes, de la misma manera que el odio es la fuente de todos los males. 



DE LOS CUADERNOS DE Mª VALTORTA
(18-10-1.943)


Dice Jesús:

"El secreto del alma que no quiere perder a su Amor, Dios, debe ser - ya te hablé de ello - permanecer siempre unida a Él con las potencias del alma.
Hagáis lo que hagáis, tened el espíritu siempre firme en Mí. De este modo santificaréis siempre todas vuestras acciones haciéndolas agradables a Dios y sobrenaturalmente útiles a vosotros. Para quien sabe permanecer en Dios, todo es oración, porque la unión no es otra cosa que amor, y porque el amor transforma en adoraciones gratas al Señor, hasta las acciones más humildes de la vida humana.

En verdad te digo que, entre el que está muchas horas en la Iglesia, repitiendo palabras con el alma ausente, y quien está en su casa, en la oficina, en su negocio, en su ocupación, amándome a Mí, y al prójimo por Mí, permaneciendo unido a Mí, quien reza es el segundo y es a él a quien bendigo, mientras que el primero solo está cumpliendo un precepto hipócrita que yo condeno y desecho.

Cuando el alma ha sabido alcanzar esta amorosa ciencia de saber permanecer con sus potencias firmes en Mí, produce actos continuos de amor. Me ama hasta en el sueño material, porque la carne se adormece y se despierta con mi Nombre y pensando en Mí y mientras el cuerpo descansa, el alma continúa amando.

¡Oh!, santos desposorios del alma con su Dios. Vínculo espiritual que no ve el ojo humano pero que, su pudiese verlo, vería un círculo de fuego que rodea a Dios y a la criatura, y aumentando el gozo de Dios, aumenta la gloria de la criatura, círculo grande que en el Cielo será aureola sobre la frente glorificada.
El alma, encerrada como está en la carne, padece a veces , de rebote, las cansancios de la carne. las tentaciones de Satanás, faltas más o menos graves - no hablo del pecado mortal, que separa violentamente el alma de su Dios, sino que hablo de las faltas más leves, las cuales, en cuanto leves, tienen como consecuencia una prostración del espíritu - desilusiones, dolores, acontecimientos de la vida que provocan con las otras causas, en los menos formados en la vida del espíritu, cansancios del alma.

Pero tenéis que reaccionar ante estos. Son como los languideceres físicos que preceden el agotamiento de la carne. ¡Ay si no se combaten desde el inicio! pero tres veces peor si no se combaten los languideceres espirituales que llevan al sopor espiritual y, lentamente a la muerte del alma.

Dios no ama a los perezosos, no ama a quien prefiere sus comodidades al buen Señor. Dios castiga a los que se vuelven tibios. Se retira.

Vuestro buen Dios os llama para despertaros, os ruega que le acojáis, se os muestra triste por haberos cerrado, y os pide el corazón para alojarse en él. ¿Es que no sabéis que el tabernáculo más hermoso para vuestro Señor es vuestro corazón? El buen Dios lo intenta todo para sacaros del sueño y de la pereza espirituales. A veces incluso trata de forzar las místicas rejas del corazón e intenta entrar. Después se retira porque solo en escasas ocasiones recurre a la violencia. siempre os deja libres, aunque al dejaros tales sea dolor para Él, porque ve que hacéis mal uso de la libertad.

Casi siempre, el alma advierte la venida de su Dios, que intenta entrar y, dado que el alma recuerda que ha sido creada por Dios, se siente estremecer de dulzura.
Vosotros oprimís el alma, no la seguís en sus deseos, pero ella se resiste a morir en vosotros. es la última que muere, muere después de que ha muerto la mente y ha muerto el corazón por la soberbia y la lujuria; muere solo cuando vosotros la matáis quitándole la Luz, el Amor, la Vida, es decir a Dios, pero hasta que no esté muerta, se estremece de alegría y late de amor cuando Dios se le acerca. ¡Ay de quienes no quieren segundar estos movimientos del alma! se parecen a los enfermos que, con continuas imprudencias y desobediencias al médico, agravan cada vez más la enfermedad hasta volverla mortal.
Cuando vuestra alma se deshace de dulzura porque siente a Dios tras las rejas, seguid el movimiento del alma, dejad toda atención a la carne, poned de rodillas vuestra carne soberbia, reconoced los derechos de la reina encerrada en vosotros. de la reina que quiere seguir a su Rey, y adorar su benevolencia ya que ha venido a vosotros para amar a vuestra alma que teníais apartada, que ha venido para amaros, para daros la garantía de salvación también para vuestra carne que tanto os importa pero por la que no sabéis hacer nada provechoso.

Dios quiere que en la resurrección final, también vuestras carnes resplandezcan de Luz y de belleza sobrenatural y eterna. Resplandezcan por las obras santas cumplidas en la vida terrena, por las obras cumplidas siguiendo los impulsos del alma movida por Dios.


Continuará...............


lunes, 9 de julio de 2018

ESTE MUNDO EN DONDE ESTÁN MEZCLADOS EL MAL Y EL BIEN, SE HA CREADO POR DIOS PARA SEPARAR ESOS DOS COMPONENTES,





Solo el pecado mortal, cuya denominación se ha cambiado hoy día por "pecado grave", para querer aparecer como muy tolerantes, borra el nombre del que lo comete del libro de la Vida. Es la peor desgracia que le puede sobrevenir a un ser humano, ya que estar fuera de Dios, es vivir en las tinieblas eternas, siendo esclavo de Satanás, al recibir la maldición de Dios Todopoderoso.

Blanca de Castilla, madre de San Luis Rey de Francia, le decía: "Prefiero verte muerto, antes que verte cometer un pecado mortal".
El santo Cura de Ars, como lo relata monseñor Trochú en el libro sobre su vida, hablaba a menudo en sus predicaciones del Infierno, cuando hoy día la gran mayoría de los predicadores lo ignoran, o si no lo niegan porque saben que es un dogma, dicen que ¡está vacío, por la gran misericordia de Dios! El Santo Cura de Ars, en sus prédicas dejaba a la asamblea espantada, cuando hablaba del Infierno clamando a lágrima viva: "¡ser malditos de Dios por toda la eternidad! ¡ser malditos de Dios! ¡qué horror!".

Y ese es el gran drama actual que no han sabido, ni querido evitar muchos miembros de la Iglesia que siempre han querido adaptarse a la mentalidad de la sociedad, cuando es la sociedad que tiene que adaptarse a la Iglesia. Así, como lo relata Daniel Rops en su extensa obra titulada "Histoire de l´Eglise", en la Edad Media los que querían quemar vivos a los herejes, eran los ciudadanos, que quemaban las barbas de los condenados por la Inquisición, cuando iban en procesión por las calles con los sambenitos.  

Naturalmente, la Sociedad actual que pone en plan de igualdad al pecado y a la virtud, o incluso, coloca por delante al pecado como es el caso de la homosexualidad o la transexualidad, ahora pinta a la Iglesia como la gran culpable de las barbaries de esa Inquisición. Pero esos "maestros" de la Iglesia no escarmientan, como esta sociedad no puede comprender el Infierno, dicen que no existe o que está vacío, como me dijo el Señor arzobispo, ya que según él un Padre no puede mandar a un hijo suyo al Infierno, ignorando lo más elemental de la doctrina cristiana, que la filiación divina se adquiere en este mundo volviendo a renacer, y matando y enterrando el hombre viejo, como así lo dijo Jesús a Nicodemo.

El pecado gravísimo de los predicadores que niegan el Infierno o que dicen que está vacío, es que nunca se pueden preocupar y sufrir amargamente por ver a sus prójimos hundidos en el pecado y el vicio, y pensar que pueden condenarse y para intentar evitarlo, luchar con la oración, el sacrificio y sobre todo con el ejemplo para salvarlos de tan espantoso destino. 

Además, lo más grave es que hacen completamente inútil el Sacrificio Redentor de Jesús, ya que si todos somos hijos de Dios por haber sido creados por Él, la terrible Pasión de Jesús y la de tantos mártires que murieron para salvar su fe al no querer renegar de ella, ha sido completamente inútil. 





domingo, 8 de julio de 2018



JESÚS EL CENTRO DE LA HUMANIDAD EN LAS BODAS DE CANÁ



En el Evangelio de las bodas de Caná, está espiritualmente concentrado todo lo referente al Matrimonio Católico, que ha pasado de ser un simple contrato en la antigua Ley de Moisés, a un Sacramento, instituido por Jesús para tratar en plan de igualdad a la mujer con el hombre.

Este grandísimo Sacramento, que San Pablo dice que es la imagen perfecta de la Unión mística que existe entre Dios y su santa Iglesia, que es el amor que une a ambos, tiene como todos los otros Sacramentos sus derechos y sus obligaciones, son el medio que Jesús ha traído al mundo, y que ha puesto para facilitar la Salvación del Género humano, dándole la Vida espiritual con el bautismo, manteniendolo con la Sagrada Eucaristía, sanándolo de sus enfermedades del alma que son sus pecados con el Sacramento de la reconciliación, y preparándolo con el viático de la Extrema Unción, para su encuentro con Dios en el Juicio al final de su vida en esta Tierra.  



Evangelio de San Juan 2,1-11.

Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la Madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen vino". Jesús le respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía".

Jesús como Dios, y María como Madre de la Humanidad, están presentes en todas las bodas que se celebran en el mundo. Todos sabemos que el Amor humano es un estado, creado por Dios, que permite a la pareja, en un primer momento, verse virtualmente perfectos, y gozar de una enorme felicidad, este estado es parecido al de una persona embriagada, que bajo los efectos del alcohol, ve la "Vie en rose", como dice la célebre canción francesa.

Pero al cabo de un cierto tiempo, es lo que pasó en las bodas de Caná, es decir cuando falta el vino, desaparecen los efectos del alcohol, y cesa la euforia, se acaba la fiesta. Las palabras de Jesús a su madre, "Mujer , ¿qué hay ya entre tú y Yo, mi hora no ha llagado todavía", quieren decir: Aún no he establecido el Matrimonio como un Sacramento: es aún un simple contrato entre un hombre y una mujer.

Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan todo lo que él les diga".

Cuando María está invitada a la boda, es decir, cuando está presente en las familias cristianas, ella que es medianera de todas las gracias, interviene para remediar la situación:

Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. 
Jesús dijo a los sirvientes: "Llenen de agua estas tinajas". Y las llenaron hasta el borde. "Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete". Así lo hicieron. 

Entonces Jesús, llena las 3 potencias del alma de cada esposo, Que son la memoria, el entendimiento y la voluntad que dice San Juan de la Cruz, es decir las 6 tinajas de piedra del agua de su divina Gracia, la cual las transforma en vino, para alegrar y embriagar al matrimonio.

El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y le dijo: "Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento".

Y ese vino que llenó las potencias del alma de los esposos es más bueno que el vino primero, es decir que hay matrimonios que cumplen con los mandamientos de Dios y los de su conciencia, y que alcanzan por eso, una felicidad mayor que en los primeros tiempos. 

Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.





Del poema del Hombre-Dios de Mª Valtorta

Dice Jesús:

[...] Acto serio y santo son las nupcias.  Y para mostrar esto estuve en una boda, y allí realicé el primer milagro. Pero ¡Ay si degeneran en libídine y capricho! El matrimonio, contrato natural entre el hombre y la mujer, que se eleve de ahora en adelante en contrato espiritual por el cual, las almas de dos que se amen juren servir al Señor en un amor recíproco ofrecido a Él, en obediencia a su imperativo de procreación, para dar hijos al Señor.
El enemigo de Dios que sabe la importancia de este Sacramento, ataca con todas sus fuerzas a los esposos, para que cuando falte el vino del enamoramiento, la unión pierda fuerza y desaparezca, lo que es tarea fácil para la mentalidad hedonista que impera en todos los estratos de la sociedad actual. los esposos privados de la Gracia de Dios son para él presa fácil, se acabó el vino y no está allí ni María ni Jesús para realizar el milagro de la transformación del agua en vino.

Es por eso que  vemos cada vez más abortos y separaciones matrimoniales, actos que son pecados muy graves, porque son actos de cobardía que siempre van dirigidos en contra de los más débiles que son las pareja más pobres y los niños indefensos que son abortados.






sábado, 7 de julio de 2018

PALABRAS DEL PAPA BENEDICTO XVI EN 2.015: LA MARCA DEL DIABLO


El gran Teólogo Papa Benedicto XVI  




Muchísimas veces, me pregunté cual hubiera sido mi fe y mi comportamiento, si hubiera sido Judío, y si hubiera vivido en los tiempos de la aparición de Jesús en mi Patria, Israel.

Si hubiera sido un Judío practicante, habría conocido los libros del Pentateuco, en donde se relata no solo la Creación, pero toda la historia de Israel, desde los Jueces, hasta los Reyes, y los Profetas. Y hubiera leído como mi Patria, había sido muchas veces fiel a los mandamientos de Yahveh, por lo cual gozaba de paz y prosperidad, y muchas otras veces, se había olvidado de sus leyes, y había caído en la aberración, y en la idolatría, por lo cual Yahveh la había castigado con la Invasión de los pueblos paganos, que los masacraban y deportaban.

También estaría enterado de que todos los Profetas y los Fariseos, los Escribas y los Sacerdotes actuales pregonaban, que era la Venida de un Mesías que iba a restablecer la supremacía de Israel, como en los tiempos de Salomón, y que iba a vencer a todos sus enemigos, y proclamar un Reino invencible y soberano, que sometería bajo su poder a todas las otras Naciones. 

Esa creencia era no solo conocida, ya que estaba anunciada por todos los Profetas, pero también estaba deseada, debida a la cruenta y despreciada ocupación romana, pueblo pagano por excelencia que creía y adoraba a una multitud de dioses del Olimpo, todo eso era una  dificultad añadida para creer en Jesús, ya que Él no era partidario de oponerse a los invasores por la fuerza, como así había ocurrido en la historia de Israel. 


En estos comentarios de Benedicto XVI, hallamos explicada esa dificultad para poder entender las palabras espirituales que los Fariseos no podían comprender, porque eran seres puramente "animales", y sobre todo soberbios, porque no poseían el don de Dios que ilumina a las almas.


Aquí está pues demostrado que las Sagradas Escrituras no se pueden entender sin una gracia especial de Dios, lo que hace que el que no tenga virtud, en especial la humildad, no pueda comprender el lenguaje espiritual, aunque conozca perfectamente la Biblia. Este es el drama de los Protestantes, y de muchos teólogos Católicos modernos, que saben hebreo, griego y latín, del tipo de Hans Kung. pero que por su soberbia nunca podrán interpretar y comprender el lenguaje espiritual de las Sagradas Escrituras.


Otra cosa que impedía a los Fariseos y a los Doctores de la Ley Judía, creer en Jesús, era su nacionalismo exacerbado, así hemos visto en el país Vasco español, ciertos Obispos, negar ceremonias de funerales a las víctimas del terrorismo, y celebrarlas para los asesinos. Era el caso de un cierto Obispo vasco llamado Monseñor Setién.


Se puede pues afirmar que Jesús fue condenado por los nacionalistas Judíos, que no soportaban un Mesías que toleraba la ocupación romana en Israel. Desgraciadamente para ellos, fueron duramente castigados, esto les costó la destrucción de Jerusalén y del Templo, la masacre de gran parte del Pueblo y la diáspora. Dios paga a los pecadores con la misma manera, al no querer reconocer a Jesús por su nacionalismo exacerbado, les fue quitada su Nación de la cual estaban tan orgullosos.




La marca del Diablo
(Del Papa Emérito Benedicto XVI)


"Los domingos pasados meditamos el discurso sobre el “Pan de Vida” que Jesús pronunció en la sinagoga de Cafarnaúm después de alimentar a miles de personas con cinco panes y dos peces. Hoy, el Evangelio nos presenta la reacción de los discípulos a ese discurso, una reacción que Cristo mismo, de manera consciente, provocó. Ante todo, el evangelista Juan – que se hallaba presente junto a los demás Apóstoles – refiere que “muchos de sus discípulos se echaron atrás y no volvieron a ir con Él” (Jn 6, 66) ¿por qué? porque no creyeron en las palabras de Jesús que decía: “Yo soy el pan vivo bajado del Cielo, el que coma mi carne y beba mi sangre vivirá para siempre "(Jn 6, 51-54); ciertamente, palabras en ese momento difícilmente aceptables, muy difícilmente compresibles. 

Esta revelación – como he dicho – les resultaba incomprensible, porque la entendían en sentido material, mientras que en esas palabras se anunciaba el misterio Pascual de Jesús, en la que Él se entregarí­a para la salvación del mundo. La nueva presencia en la sagrada Eucaristía.

Al ver que muchos de sus discí­pulos se iban, Jesús se dirigió a los Apóstoles diciendo: "¿También vosotros queréis marcharos?”. Como en otros casos, es Pedro quien responde en nombre de los otros: “Señor, ¿a quién iremos? – también nosotros podemos reflexionar. ¿a quién iremos? – Tú tienes palabras de vida eterna: nosotros hemos creí­do y sabemos que tú eres el Santo de Dios” (Jn 6, 68- 69) (…)

Por último, Jesús sabí­a que incluso entre los doce Apóstoles, habí­a uno que no creí­a: Judas. También Judas pudo haberse ido, como lo hicieron muchos discí­pulos; es más también tenía que haberse ido si hubiera sido honrado. En cambio, se quedó con Jesús. Se quedó, no por fe, no por amor, sino con la secreta intención de vengarse del Maestro.

¿Por qué? porque Judas se sentía traicionado por Jesús, y decidió que a su vez lo iba a traicionar. Judas era un Zelote, y querí­a un Mesías triunfante, que guiase una revuelta contra los romanos. Jesús había defraudado esas expectativas. El problema es que Judas no se fue, y su culpa más grande fue la falsedad, que es la marca del Diablo. Por eso Jesús dijo a los Doce: “Uno de vosotros es un Diablo” (Jn 6, 70).

Pidamos a la Virgen María que nos ayude a creer en Jesús, como San Pedro, y a ser siempre sinceros con Él y con todos".





MATEO RECAUDADOR DE IMPUESTOS, HA SABIDO RECONOCER A JESÚS COMO HIJO DE DIOS.

ESTAS FLORES PREDICAN DE UNA MANERA ELOCUENTE LA BELLEZA, LA GRACIA,
LA CIENCIA Y LA SABIDURÍA DE SU CREADOR.


Mateo, recaudador de impuestos, ha pasado de ser un empleado al Servicio de Roma, a ser un Apóstol de Cristo, fue el que relató el Santo Evangelio del día de hoy, y que se leerá en todos las misas de la Iglesia Católica hasta el fin del mundo.

Mateo 9, 9-13.

Jesús, al pasar, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió. 
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?". 
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. 
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores". 

Mateo era recaudador de impuestos, y convivía con los Fariseos y los Publicanos, había visto como estos vivían con soberbia, arrebatando los bienes a las viudas y los huérfanos, respetando solo a los poderosos, para obtener de ellos beneficios y prebendas.
A pesar de ser él también un usurero, hizo caso a su Conciencia que le reprochaba su conducta y veía también reprobable la conducta de los que se llamaban elegidos y que se creían los santos de Israel.

Un día oyó hablar de Jesús, de su Vida tan austera, que se dedicaba a hacer el bien y de socorrer a los pobres, los enfermos y los despreciados por esa clase de individuos que no tenían compasión. Se sentía admirado y tocado por la Gracia de Dios, que se comunica siempre a los que aborrecen la explotación de los indefensos, y aman a la Virtud.

Quiso ver a Jesús, y se subió al sicomoro para verlo mejor, por su conducta Jesús entró en su corazón y creyó, restituyendo todo lo que había robado y compensando a los que había engañado. Es la antítesis del hijo de las tinieblas que no tiene compasión por los desgraciados y se aprovecha de que son indefensos par explotarlos cada vez más.









jueves, 5 de julio de 2018

TÁCTICAS Y TENTACIONES DE LUCIFER EN SU INFATIGABLE LUCHA CONTRA DIOS Y SU SANTA IGLESIA CATÓLICA.


MUY EXTRAÑA Y ESCALOFRIANTE ORQUÍDEA,
FLOR QUE NOS RECUERDA
AL ÁNGEL NEGRO


Cuando Jesús cargó en Getsemaní con todos los pecados de la Humanidad, fue abandonado por su Padre, lo que perdonó el pecado de Adán, pero fue sobre todo cuando también lo abandonó en la Cruz, cuando se oyeron entonces las palabras que rubricaron la derrota definitiva del Infierno : "¿Dios mío, por qué me has abandonado?", fue entonces cuando Lucifer, y todos sus sicarios comprendieron que su lucha estaba perdida, se oyó el clamor de todos los seres del Reino de las tinieblas, fue el grito de rabia y desesperación por la derrota definitiva, ya que nunca entrarían al Paraíso que perdieron, del que fueron expulsados y que aún esperaban recuperar con la derrota de Jesús.

Porque Adán era un hombre, y Jesús con ese abandono de su Padre fue por un momento solo hombre, Ser que tenía la ayuda del Espíritu Santo, pero no la unión con su Padre en esta Tierra, y por eso logró rescatar a los humanos que acatarían su Doctrina, porque Adán que era hombre pecó y solo lo podía rescatar un ser semejante a él y no Dios. Por eso Lucifer despegó toda su artillería pesada, que fueron todos los demonios que estaban en la condena de Jesús en el Sanedrín, con Pilatos, con Herodes y con todo el pueblo Judío que vociferaba para que liberaran a Barrabás y crucificáran a Jesús. También estaba Lucifer al lado de Jesús esforzándose de demostrarle que su Sacrificio era inútil, para que no llegara ese momento de abandono del Padre, que sentenciaría la definitiva derrota suya y la de todas sus hordas infernales.

A pesar de toda su Inteligencia, ya que era el arcángel más subido, y venerado por todos los otros ángeles, porque era el portador de la Luz de Dios, nunca se pudo imaginar que Dios se iba a encarnar en una Virgen, iba a pagar con su naturaleza humana el gravísimo pecado de Adán que prefirió obedecer al demonio en vez de a Dios, que le había dado la vida y una existencia libre de sufrimientos y sin una muerte física, como la nuestra, sino una entrada en el Reino de Dios sin ninguna agonía. 



ORDENES TAJANTES DE LUCIFER EN SU INFATIGABLE LUCHA CONTRA DIOS.



Ordeno a todos mis subordinados: Tronos, Dominaciones, Arcángeles, Ángeles, que están encargados de hacer cumplir mis órdenes en cada País, en cada Ciudad, en cada persona, que acaten las órdenes siguientes al pie de la letra, ya que le lucha final está ya cerca, empleando todos los medios a su alcance para derrotar los planes de Dios.

Hemos conseguido una grandísima victoria al hacer desaparecer el sentido del pecado en el mundo, ya que reina el relativismo, y ya no se cree en la acción nuestra que ya se considera como un invento de la Inquisición.

Habiendo sido arrojados de nuestra morada celestial por el horrible dragón Miguel, después de una lucha encarnizada, que perdimos por culpa de la mujer vestida de sol y coronada con doce estrellas que nos cegaron, conquistamos una obra de Dios: el mundo material, triunfando de una manera absoluta sobre sus planes, que querían ofrecer el Reino celestial que nos pertenecía, a esas horribles criaturas, verdaderas cucarachas humanas.

Ya había avisado al Hijo de Dios, cuando ayunaba en el desierto: “tu sacrificio es inútil, los hombres solo entienden de vicios y placeres”, pero se perdió la batalla a pesar de todos nuestros esfuerzos, cuando perdimos toda esperanza de que el Sacrificio de redención de la Cruz no fuera válido.

Pero gracias a la libertad que impera en el mundo, la mayor parte de la Humanidad serán nuestros esclavos, servidores, y sufrirán nuestras torturas para siempre, nos consolaremos de nuestra definitiva derrota, ya que los condenados serán para siempre nuestros esclavos sin ningún derecho, y nunca podrán recurrir a ningún tribunal que los defienda.

Sigamos luchando con ahínco y sin descanso, para arrebatar el mayor número posible de almas a Dios, será nuestro único consuelo y nuestra venganza hacia ese Dios que las habrá creado para su perdición, por lo cual lo irán maldiciendo para siempre en el mundo sin fin.

Estas afirmaciones sobre la esclavitud y la tortura de Satanás con los condenados, aunque puedan parecer infantiles y extravagantes, están corroboradas por Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia, en el libro de su vida, en donde relata cómo vio a los demonios jugando con el cuerpo de un muerto que estaba en un ataúd a la puerta de una Iglesia, antes de entrar en la misma para la misa de difuntos, lo que le hizo decir: "Si tratan así a su cuerpo, ¿qué no harán con su alma?".





miércoles, 4 de julio de 2018

MAGISTRAL RELATO DETALLADO DE LOS DOS ENDEMONIADOS DE LA REGIÓN DE LOS GERASENOS

Los Demonios entraron en los cerdos y se precipitan 
en el lago donde se ahogan


Detallada y magnifica redacción de María Valtorta del fabuloso milagro de Jesús en la región de los Gerasenos, permitiendo a los Demonios que eran legión a que entren en una piara de cerdos, los cuales se precipitan al lago de Genesaret. En ningún otro relato se puede ver como una legión de Demonios, que había aterrorizado a todo el pueblo de los Gerasenos, se someten al Hijo de Dios, e imploran su clemencia para que no los mande al Infierno.

Repito aquí las palabras de Jesús a Felipe, que se relata en este escrito:

"En verdad, os digo que veremos a porquerizos entre los justos y a escribas entre los injustos".

Enseguida me acordé de todos los teólogos rebeldes, los nuevos escribas del tipo de Massiá, Queiruga, Hans Kung, Leonardo Boff, y tantos Jerarcas como el Obispo de Amberes y tantos más, rebeldes a la Gracia del Espíritu Santo, que se creen elegidos y enviados por "su" dios para reformar todas las instituciones y doctrina milenarias. Doctrina  predicada con  palabras y avaladas por las obras, de tantos Santos y Mártires de la Santa Iglesia Católica.

Conozco personalmente a un padre que tenía un hijo con fuertes influencias del Maligno, (como así lo certificó el Padre Fortea), el cual ahora se ha transformado en un creyente ejemplar, ese padre le decía a su hijo:

- Déjate llevar por Jesús, acuérdate del milagro tan grande que hizo, mandando una legión de demonios a una piara de cerdos que se precipitaron, y se ahogaron en el lago.

- La tentación me dice que Jesús ha arruinado al dueño de los cerdos.
- Sí pero habrá visto el poder de Jesús, y habrá aumentado su fe y se habrá salvado.
- ¡La tentación me dice que se ha condenado!




LOS ENDEMONIADOS DE GERASA
(Del Poema del Hombre-Dios de Mª Valtorta)



(...) Jesús emprende la ascensión de un escarpado sendero que trepa por el cantil casi a pico. Los Apóstoles lo siguen por la penosa senda hasta la cima del cantil, que muere en un rellano poblado de encinas bajo las cuales pacen muchos cerdos.

“¡Estos fétidos animales no nos dejan pasar!” exclama Bartolomé.

"No. No nos obstaculizan el paso, hay espacio para todos” responde con serenidad Jesús.

Por su parte, los porquerizos, viendo a israelitas, tratan de reunir a los cerdos bajo las encinas para dejar libre el sendero. Los Apóstoles pasan, haciendo mil muecas de desagrado, entre las porquerías que van dejando esos animales que hozan bien pingües, buscando siempre aumento de pinguosidad.

Jesús pasa sin hacer tanto teatro, y dice a los encargados de la piara: “Que Dios os pague vuestra amabilidad”.

Los porquerizos – gente pobre y sólo poco menos sucia que sus cerdos, aunque, eso sí, infinitamente más delgados – le miran perplejos y se ponen a cuchichear entre sí. Uno dice: “A lo mejor no es israelita”. A lo cual los otros contestan: “¿No ves la franja de la túnica?”.

El grupo Apostólico se une, ahora que pueden continuar el camino juntos por una vereda bastante ancha.

El panorama es precioso. Está elevado solo unas decenas de metros respecto al lago; suficiente de todas formas, para poder dominar toda la extensión del agua y las ciudades diseminadas a lo largo de sus márgenes. Tiberíades resplandece con sus bonitas construcciones frente al lugar donde están los Apóstoles.

Abajo, al pie del cantil basáltico, la breve playa parece un cojín herboso, mientras que en la orilla opuesta, desde Tiberíades hasta la entrada del Jordán, se ve una llanura más bien vasta, y pantanosa debido a las aguas del río – que dan la impresión de encontrar dificultad para reanudar su curso después de la pausa en el sereno lago -, pero tan abundante en todo tipo de hierbas y matas propias de los lugares ricos en agua, y tan poblada de aves acuáticas de irisados colores, como veteadas de gemas, que se contempla ese lugar, cual si se tratase de un jardín.

Las aves que están entre las tupidas hierbas y en los cañizares, se elevan, vuelan sobre el lago y hunden sus cuerpos en las aguas para arrebatarles un pez; se elevan de nuevo, más esplendorosas aún por el agua que ha reavivado los colores de sus plumas, y regresan hacia la florida llanura donde el viento juguetea revolviendo los colores.

(...) “¿No es aquello Gamala?”, pregunta el Zelote.

“Sí, es Gamala. “¿La conoces?” dice Jesús.

“Pasé ahí una noche ya muy lejana cuando era un fugitivo; luego vino la lepra y ya no salí de los sepulcros”.

“¿Hasta aquí te persiguieron?” pregunta Pedro.

“Venía de Siria, adonde me había encaminado buscando protección; pero… fui descubierto y tuve que huir hacia estas tierras para evitar ser capturado. Luego, lentamente, siempre bajo amenaza, fui descendiendo hacia el desierto de Tecua, y desde allí, ya leproso, hasta el valle de los Muertos. La lepra me salvaba de mis enemigos…”.

“¿Estos son paganos, verdad?” pregunta Judas Iscariote.

“Casi todos. Pocos hebreos, mercantes; y luego un sincretismo de creencias, y de falta completa de creencia… Pero no trataron mal al fugitivo”.

“¡Lugares de bandidos! ¡Qué quebraduras!” exclaman muchos.

“Si – dice Juan (todavía impresionado por la captura de Juan el Bautista) -, pero hay más bandidos al otro lado, creedlo”.

“En el otro lado también hay bandidos entre los que llevan el nombre de justos”, concluye su hermano.

Jesús toma la palabra: “Y, no obstante, los tratamos sin estremecernos, mientras que aquí habéis vuelto la cabeza cuando habéis tenido que pasar al lado de unos animales”.

“Son impuros”

“Mucho más lo es el pecador; estos son animales, hechos así y no se les debe culpar por ello. Sin embargo, el hombre es responsable de ser impuro por el pecado”.

“¿Y entonces porqué nos han sido clasificados como impuros?” pregunta Felipe.

“Ya he aludido a ello en una ocasión. Hay razón sobrenatural y razón natural de este orden. La primera consiste en enseñar al Pueblo elegido a saber vivir teniendo en cuenta su elección y la dignidad del hombre incluso en una acción tan común como es comer. El salvaje se alimenta de todo, le basta con llenarse el vientre. El pagano, aunque no sea un salvaje, come también todo, sin pensar que comer exageradamente fomenta vicios y tendencias que rebajan el ser humano. 

Es más, los paganos persiguen este frenesí de placer que para ellos es casi una religión. Los más instruidos de entre ellos, tienen noticia de fiestas obscenas, en honor de sus dioses, que degeneran en una orgía de libídine. El hijo del pueblo de Dios debe saber contenerse y, en obediencia y prudencia, perfeccionarse a si mismo, teniendo presente su origen y su fin: Dios y el Cielo.

La razón natural es el no estimular la sangre con alimentos que conducen a ardores indignos del hombre, al cual no se le niega el amor carnal, pero debe templarlo siempre con el frescor del alma orientada al Cielo; hacer por tanto, amor – no sensualidad – de ese sentimiento que une al hombre con su compañera, en quien debe ver la congénere y no la hembra.

Los pobres brutos, sin embargo, no son culpables de ser puercos, ni de los efectos que su carne pueden a la larga producir en la sangre; y menos culpa tienen los hombres que cuidan de los cerdos. Si son honestos, ¿qué diferencia habrá, en la otra vida, con el escriba que está concentrado en sus libros y que, por desgracia, no aprende en ellos la bondad? En verdad, os digo que veremos a porquerizos entre los justos y a escribas entre los injustos. Pero… ¿este argayo?”

Se separan todos de la ladera del monte porqué están rodando y rebotando pendiente abajo piedras y tierra, y miran en torno a sí perplejos.

“¡Allí, allí, mirad allí! Dos… completamente desnudos… vienen hacia aquí gesticulando. Locos…”.

“O endemoniados”, responde Jesús a Judas Iscariote, que ha sido el primero en ver a los dos posesos que vienen hacia Jesús.

Deben de haber salido de alguna caverna del monte. Vienen gritando. Uno de ellos, el que más corre, se lanza hacia Jesús: parece un extraño pajarraco desplumado, pues mucho corre y mucho bracea (en vez de brazos parece tener alas). Se desploma a los pies de Jesús gritando: “¿Has venido aquí, Amo del mundo? ¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¿Ha llegado ya la hora de nuestro castigo? ¿Porqué has venido antes de tiempo a atormentarnos?”.

El otro endemoniado, bien que tenga algo impedida la capacidad de hablar, bien porqué está poseído por un demonio que le hace tardo, lo único que hace es echarse de bruces contra al suelo y llorar bajo, para luego, sentado, quedarse como inerte, solo jugando con las piedras y con sus pies desnudos.

El Demonio sigue hablando por boca del primero, que se retuerce en el suelo en un paroxismo de terror. Parece como si quisiera oponerse y no pudiera hacer otra cosa sino adorar, atraído y repelido al mismo tiempo por el Poder de Jesús. Grita: “¡Te conjuro en nombre de Dios, no me atormentes más. Déjame marcharme!”.

“Si. Pero fuera de éste. Espíritu impuro, sal de estos. Di tu nombre”.

“Legión es mi nombre, porqué somos muchos. Tenemos poseídos a estos desde hace años, con sus miembros deshacemos lazos y rompemos cadenas, y no hay fuerza humana que los pueda tener sujetos. Siembran el terror por causa nuestra, de ellos nos servimos para que contra Ti, se blasfeme, en ellos nos vengamos de Tu maldición. Rebajamos el hombre al nivel inferior al de las fieras, para escarnecerte; no hay lobo, chacal o hiena, buitre o vampiro, que se pueda equiparar a los que están poseídos por nosotros. Pero, no nos eches. ¡El infierno es demasiado horrendo!...”.

“¡Salid! ¡En nombre de Jesús, salid!”. Jesús habla con voz de trueno, sus ojos centellean.

“Déjanos, al menos, entrar en esa piara que has visto antes”.

“Id”.

Con un alarido bestial, los Demonios se separan de los dos desgraciados y, entre un improviso remolino de viento, que hace cimbrearse a las encinas como si fueran tallos herbáceos, caen sobre los numerosísimos cerdos, los cuales emitiendo chillidos verdaderamente demoniacos, dan en correr entre las encinas como posesos; se chocan unos con otros, se hieren, se muerden y, llegados al borde del alto cantíl, no teniendo ya más amparo que el agua del fondo, se arrojan al lago. 

Mientras que los porquerizos, trastornados y desolados, gritan aterrorizados, los animales, a centenares, en una sucesión de golpes sordos, zambullen sus cuerpos en las aguas serenas, y las rompen en una multitud de borbollones de espumas; se hunden; vuelven a emerger, mostrando ora los redondeados vientres, ora los morros puntiagudos en cuyos ojos se lee el terror, para acabar ahogándose.

Los pastores, gritando, se echan a correr hacia la ciudad.

Los Apóstoles, que han ido al lugar del desastre, vuelven y dicen:: “¡Ni uno se ha salvado! ¡Les has procurado un triste servicio!”.

Jesús, sereno, responde. “Es mejor que perezcan dos mil cerdos que un solo hombre. Dadle un vestido a estos. No pueden estar así”.

El Zelote abre el saco y ofrece uno de sus indumentos; Tomás da el otro. Los dos hombres están todavía un poco atónitos, como si se acabaran de despertar de un sueño muy molesto, lleno de pesadillas.

“Dadles algo de comer. Que vuelvan a vivir como hombres”.

Y mientras los dos hombres comen el pan y las aceitunas que les han ofrecido y beben del boto de Pedro, Jesús los observa.

Por fin hablan: “¿Quién eres?” dice uno de ellos.

“Jesús de Nazaret”.

“No te conocemos, dice el otro”

“Vuestra alma me ha conocido. Ahora levantaos y marchad a vuestras casas”.

“Creo que hemos sufrido mucho, pero no recuerdo bien. ¿Quién es este?” dice el hombre que hablaba por el Demonio señalando a su compañero.

“No lo sé, estaba contigo”.

“¿Quién eres, porqué estás aquí, pregunta a su compañero?”.

El que era como mudo, que todavía es el más inactivo, dice: “Me llamo Demetrio. ¿Aquí está Sidón?”.

“Sidón está en la costa. Aquí estás al otro lado del lago de Galilea”.

“¿Y porqué estoy aquí?”

Ninguno puede dar una respuesta.

En ese momento está llegando un grupo de personas seguidas por los pastores. La gente parece asustada y curiosa, y su estupor aumenta al ver a los dos hombres vestidos y en orden.

“¡Aquél es Marcos de Josías!... ¡Y aquel es el hijo del mercader pagano!...”.

“Y aquél es el que los ha curado. Por él han muerto nuestros cerdos, porqué han enloquecido al entrar en ellos los Demonios”, dicen los custodios de los animales.

“Señor, reconocemos que eres poderoso, pero ya nos has perjudicado demasiado; nos has hecho un daño de muchos talentos. Te rogamos que te marches, no vaya a ser que por tu poder se derrumbe el monte y se hunda en el lago. Vete…”.

“Me voy. Yo no me impongo a nadie”. Jesús, sin rebatir, regresa por el mismo camino por donde ha venido.

Le sigue, al final de la fila de los Apóstoles, el endemoniado que hablaba; detrás, a distancia, muchos habitantes de la ciudad para asegurarse de que se marcha.

Salvan en sentido inverso el pronunciado declive del sendero, regresan a la hoz del torrente, donde están las barcas. Los habitantes de la ciudad permanecen todavía en el borde de la cima del promontorio, mirando. El hombre liberado baja detrás de Jesús.

Los mozos de las barcas están aterrados: han visto la lluvia de cerdos en el lago y todavía contemplan los cuerpos que emergen – cada vez más y cada vez más hinchados – con las redondeadas panzas al aire y las cortas patitas tesas, como cuatro estacas clavadas en una voluminosa vejiga sebosa. “Pero, ¿Qué ha pasado?” preguntan.

“Ya os lo contaremos. Ahora soltad y vamos… ¿A dónde, Señor?” dice Pedro.

“Al golfo de Tariquea”.

El hombre que los ha seguido, viéndolos subir a las barcas, suplica: “Tómame contigo, Señor”.

“No, ve a tu casa; los tuyos tienen derecho a tenerte. Háblales de las grandes cosas que te ha hecho el Señor y de cómo ha tenido piedad de ti. Esta zona tiene necesidad de creer. Enciende la llama de la fe en señal de agradecimiento al Señor. Ve. Adiós”.

“Dame al menos la fuerza de tu bendición, para que el demonio no se vuelva a apoderar de mí”.

“No temas, si tu no quieres, no vendrá. De todas formas, te bendigo. Ve en paz”.

Las barcas se separan de la orilla en dirección Este-Oeste. Solo entonces, cuando aquellas hienden las olas sembradas de victimas porcinas, los habitantes de la ciudad que no ha recibido al Señor se retiran del borde de la cima y se marchan.