MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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miércoles, 26 de agosto de 2015

26 DE AGOSTO FIESTA DE LA TRANSVERBERACIÓN DE SANTA TERESA DE JESÚS.

Estatua de Bernini en Roma: La Transverberación
 de Santa Teresa de Jesús.



Relato del fenómeno místico de la Transverberación
 de Santa Teresa de Jesús




Este fenómeno, muy poco frecuente, ha sido relatado por la Santa Doctora en el libro de su vida, que escribió por orden de su confesor, ya que un alma que ha llegado a ese tan alto grado de Amor a Dios, raramente quiere explicar las grandes mercedes que le hace el Señor en ese estado de desposorio espiritual, para esa alma es "el Secreto del Rey". Santa Teresa era en principio reacia a contar ese hecho, pidió que le dejaran también relatar sus pecados, a lo que se opuso su confesor.

Dice Santa Teresa que se le apareció un ángel muy subido, cuya categoría no conocía, con un dardo con llama encendida, que le atravesó el corazón, reavivando el éxtasis de Amor, que había quedado como "encasquillado" por la vehemencia con la unión con la Divinidad.

San Juan de la Cruz describe mejor que ella, a mi parecer, lo que ocurre en ese trance, lo describe tan bien que es imposible que no le haya ocurrido y sentido en su alma y en sus carnes.




LLAMA DE AMOR VIVA DE SAN JUAN DE LA CRUZ


9. Pero otra manera de cauterizar el alma con forma intelectual suele haber muy subida, y es en esta manera: acaecerá que, estando el alma inflamada en amor de Dios, aunque no esté tan calificada como aquí hemos dicho (pero harto conviene que lo esté para lo que aquí quiero decir), que sienta embestir en ella un serafín con una flecha o dardo enarbolado encendidísimo en fuego de Amor, traspasando esta alma que está encendida como ascua, o por mejor decir como llama, y cauterízala subidamente; y entonces en ese cauterizar traspasándola con aquella saeta, apresúrase la llama del alma y sube de punto con vehemencia, al modo que un encendido horno o fragua cuando le hornaguean o trabucan el fuego y afervoran la llama, y entonces al herir de este encendido dardo, siente la llaga el alma en deleite sobremanera, porque, además de ser ella toda removida en gran suavidad al trabucamiento y moción impetuosa causada por aquel serafín, en que siente gran amor y derretimiento de amor, siente la herida fina y la yerba con la que vivamente iba templando el hierro como una viva punta en la substancia del espíritu, como en el corazón del alma traspasado. 

10. Y en este intimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite, ¿quién podrá hablar como conviene? Porque siente el alma allí como un grano de mostaza muy mínimo, vivísimo y encendidísimo, el cual de sí envía en la circunferencia un vivo y encendido fuego de amor; el cual fuego, naciendo de la sustancia y virtud de aquel punto vivo donde está la sustancia y virtud de la yerba, se siente difundir sutilmente por todas las espirituales y sustanciales venas del alma según su potencia y fuerza; en lo cual siente ella convalecer y crecer tanto el ardor, y en ese ardor afinarse tanto el amor, que parecen en ella mares de fuego amoroso que llega a lo alto y bajo de las máquinas, llenándolo todo el amor; en el cual parece el alma que todo el universo es un mar de amor en el que ella está engolfada, no echando de ver término ni fin donde se acabe ese amor, sintiendo en sí, como hemos dicho, el vivo punto y centro del amor.(...)

12. Pocas almas llegan a tanto como esto; más algunas han llegado, mayormente la de aquellos cuya virtud y espíritu se había de difundir en la sucesión de sus hijos, dando Dios la riqueza y valor a las cabezas en las primicias del espíritu, según la mayor o menor sucesión que habían de tener en su doctrina y espíritu. 

Y aquí me permito un comentario personal sobre el punto 12 de este escrito del Santo Doctor: Esta claro que el Fundador de una Orden religiosa, como Padre espiritual de la misma, infunde de una manera misteriosa su espíritu a sus hijos. Los que se apartan de su espíritu, aunque lleven el hábito talar de la Orden, no son hijos suyos. Esto es lo que pasó con el siniestro Lutero, el renegado de la Congregación de los Agustinos, que trasmitió su espíritu a las miles de sectas protestantes, y a todos los que se dicen y creen católicos y que se toman por elegidos para reformar la Santa Iglesia Católica, fundada por Jesús-Dios, a la cual la dotó de plenos poderes y le prometió la invencibilidad ante las hordas satánicas, que intentaron, intentan e intentarán destruirla, hasta que al final de los tiempos, Dios las derrote definitivamente, cuando su presencia ya no sea necesaria en este mundo.

Es la imagen de lo que hacen las hienas y los buitres, que son necesarios para eliminar la carroña material de este mundo. La carroña espiritual, son los hijos de la perdición, verdaderos individuos con el alma muerta y putrefacta. Es por esa razón que Dios permite la acción de Satanás.




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