MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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miércoles, 2 de diciembre de 2015

INTERPRETACIÓN MÍSTICA DEL SACRIFICIO DE ISAAC POR SU PADRE ABRAHÁN


EL SACRIFICIO DE ISAAC ES UNA PROFECÍA DE LA
REDENCIÓN DE LA HUMANIDAD POR JESÚS




Todos sabemos que Dios exige de nosotros un amor total a su persona, y una entrega incondicional a sus mandamientos, siendo el primero de ellos amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. Todos los pecados de los Ángeles caídos y de los réprobos, son consecuencia de la falta de cumplimiento de esas leyes.

Lucifer y sus siniestros ministros que lo siguieron, incumplieron ese primer mandamiento, ya que quisieron ser como Dios, y pronunciaron la frase que les trajo la maldición de Dios: "NO SERVIREMOS", y ya no hubo posibilidad de rescate para esos espíritus malignos, porque nadie los engañó, y fue con conocimiento perfecto que escogieron su condición, cegados por la soberbia y la concupiscencia de ser como dioses para que todo lo creado les rindiera tributo de adoración.

Adán y Eva cometieron el mismo pecado de desobediencia, al oír las palabras del tentador, y comieron del fruto, al creer lo que les dijo la serpiente: "Seréis como dioses", pero al ser engañados por un ser más inteligente, y al no poder sopesar las consecuencias de su acto, merecieron una segunda oportunidad: la Redención de Dios. Porque el pago de ese pecado era tan alto, que solo se podía sufragar por el mismo Hijo de Dios, ya que no había ninguna víctima expiatoria que podía reparar esa ofensa, era una afrenta a la Divinidad que solo podía repararse con la Divinidad.

Pero la Redención de Jesús solo puede ser efectiva para los que cumplen ciertas condiciones: hay que amar a Dios más que a nuestros padres, madres, esposa e hijos, solo entonces estaremos redimidos, sino se cumple estas premisas, no entraremos en el descanso de Dios: la Vida Eterna.

La prueba de esto, es que al ser Abrahán el Padre de todos los creyentes, es decir de los que iban a ser hijos de Dios, Yahvé le pidió que sacrificara a su hijo único Isaac, si Abrahán se hubiera negado y hubiera dicho como Lucifer y nuestros primeros padres, "No serviré", la Redención de Cristo no hubiera sido posible. 

Dios mira la siempre la intención, y si el ángel no le hubiera retenido el brazo, Abrahán hubiera sacrificado a su hijo, por esa razón, como Dios nos paga de una manera similar a nuestras acciones, pero similar solo en actitud, no en grandeza, ya que cada cual da en proporción a su riqueza, fue pues por esa razón que Dios entregó a la muerte a su Hijo Jesucristo, cuya Redención solo se aplica para los que son hijos de Abrahán, es decir que obran como él, y habrá sido inútil para muchos que son los que anteponen y adoran a las criaturas y no al Creador. 

Eso fue uno de los mayores sufrimientos de Jesús en el huerto de los olivos, y fue allí donde el Ángel de la consolación le trajo a Jesús la copa con el nombre de todos los que iban a ser salvados por su tremendo Sacrificio.





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