MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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miércoles, 11 de julio de 2018

I/II DIOS NO AMA A LOS PEREZOSOS, NI A QUIEN PREFIERE SUS COMODIDADES AL BUEN SEÑOR. CASTIGA A LOS QUE SE VUELVEN TIBIOS, SE RETIRA.


San Pablo el infatigable Apóstol, predicando a los atenienses



Dice San Juan de la Cruz, que el Amor tiene el increíble poder de transformar el alma, en lo que contempla, y se hace semejante a ello, por eso dice el Apóstol San Juan que seremos semejantes a Dios, porque lo veremos tal cual es.

El Amor es pues una fuerza que proviene de Dios Todopoderoso, que tiene la facultad de transformar un elemento finito y limitado en un ser infinito y sublime. el Amor es también, como lo dice San Pablo, la principal calidad que puede tener un alma, porque es la fuente de todas las virtudes, y nos hace hijos de Dios por participación. 

La palabra "Dilexit" Amó, es la palabra que es común a todos los moradores del Cielo: Amó la Madre de Dios, amaron los Ángeles del Cielo, amaron los Patriarcas, amaron los Profetas, amaron los Apóstoles, amaron los Mártires, amaron los Confesores, amaron los Doctores de la Iglesia, amaron todos los Santos de Dios.

El Amor es el arma más poderosa de Dios, es la que sustenta la Santísima Trinidad, el Universo visible e invisible hecho a imagen y semejanza suya, es el motor que mueve y sustenta el Universo, es la fuente de todos los bienes, de la misma manera que el odio es la fuente de todos los males. 



DE LOS CUADERNOS DE Mª VALTORTA
(18-10-1.943)


Dice Jesús:

"El secreto del alma que no quiere perder a su Amor, Dios, debe ser - ya te hablé de ello - permanecer siempre unida a Él con las potencias del alma.
Hagáis lo que hagáis, tened el espíritu siempre firme en Mí. De este modo santificaréis siempre todas vuestras acciones haciéndolas agradables a Dios y sobrenaturalmente útiles a vosotros. Para quien sabe permanecer en Dios, todo es oración, porque la unión no es otra cosa que amor, y porque el amor transforma en adoraciones gratas al Señor, hasta las acciones más humildes de la vida humana.

En verdad te digo que, entre el que está muchas horas en la Iglesia, repitiendo palabras con el alma ausente, y quien está en su casa, en la oficina, en su negocio, en su ocupación, amándome a Mí, y al prójimo por Mí, permaneciendo unido a Mí, quien reza es el segundo y es a él a quien bendigo, mientras que el primero solo está cumpliendo un precepto hipócrita que yo condeno y desecho.

Cuando el alma ha sabido alcanzar esta amorosa ciencia de saber permanecer con sus potencias firmes en Mí, produce actos continuos de amor. Me ama hasta en el sueño material, porque la carne se adormece y se despierta con mi Nombre y pensando en Mí y mientras el cuerpo descansa, el alma continúa amando.

¡Oh!, santos desposorios del alma con su Dios. Vínculo espiritual que no ve el ojo humano pero que, su pudiese verlo, vería un círculo de fuego que rodea a Dios y a la criatura, y aumentando el gozo de Dios, aumenta la gloria de la criatura, círculo grande que en el Cielo será aureola sobre la frente glorificada.
El alma, encerrada como está en la carne, padece a veces , de rebote, las cansancios de la carne. las tentaciones de Satanás, faltas más o menos graves - no hablo del pecado mortal, que separa violentamente el alma de su Dios, sino que hablo de las faltas más leves, las cuales, en cuanto leves, tienen como consecuencia una prostración del espíritu - desilusiones, dolores, acontecimientos de la vida que provocan con las otras causas, en los menos formados en la vida del espíritu, cansancios del alma.

Pero tenéis que reaccionar ante estos. Son como los languideceres físicos que preceden el agotamiento de la carne. ¡Ay si no se combaten desde el inicio! pero tres veces peor si no se combaten los languideceres espirituales que llevan al sopor espiritual y, lentamente a la muerte del alma.

Dios no ama a los perezosos, no ama a quien prefiere sus comodidades al buen Señor. Dios castiga a los que se vuelven tibios. Se retira.

Vuestro buen Dios os llama para despertaros, os ruega que le acojáis, se os muestra triste por haberos cerrado, y os pide el corazón para alojarse en él. ¿Es que no sabéis que el tabernáculo más hermoso para vuestro Señor es vuestro corazón? El buen Dios lo intenta todo para sacaros del sueño y de la pereza espirituales. A veces incluso trata de forzar las místicas rejas del corazón e intenta entrar. Después se retira porque solo en escasas ocasiones recurre a la violencia. siempre os deja libres, aunque al dejaros tales sea dolor para Él, porque ve que hacéis mal uso de la libertad.

Casi siempre, el alma advierte la venida de su Dios, que intenta entrar y, dado que el alma recuerda que ha sido creada por Dios, se siente estremecer de dulzura.
Vosotros oprimís el alma, no la seguís en sus deseos, pero ella se resiste a morir en vosotros. es la última que muere, muere después de que ha muerto la mente y ha muerto el corazón por la soberbia y la lujuria; muere solo cuando vosotros la matáis quitándole la Luz, el Amor, la Vida, es decir a Dios, pero hasta que no esté muerta, se estremece de alegría y late de amor cuando Dios se le acerca. ¡Ay de quienes no quieren segundar estos movimientos del alma! se parecen a los enfermos que, con continuas imprudencias y desobediencias al médico, agravan cada vez más la enfermedad hasta volverla mortal.
Cuando vuestra alma se deshace de dulzura porque siente a Dios tras las rejas, seguid el movimiento del alma, dejad toda atención a la carne, poned de rodillas vuestra carne soberbia, reconoced los derechos de la reina encerrada en vosotros. de la reina que quiere seguir a su Rey, y adorar su benevolencia ya que ha venido a vosotros para amar a vuestra alma que teníais apartada, que ha venido para amaros, para daros la garantía de salvación también para vuestra carne que tanto os importa pero por la que no sabéis hacer nada provechoso.

Dios quiere que en la resurrección final, también vuestras carnes resplandezcan de Luz y de belleza sobrenatural y eterna. Resplandezcan por las obras santas cumplidas en la vida terrena, por las obras cumplidas siguiendo los impulsos del alma movida por Dios.


Continuará...............