MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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domingo, 14 de diciembre de 2025

14 DE DICIEMBRE FIESTA DE SAN JUAN DE LA CRUZ, DOCTOR MÍSTICO DE LA IGLESIA CATÓLICA


Preguntó Jesús desde un cuadro a San Juan de la Cruz
"Juan ¿Qué quieres por tus servicios?" El Santo le contestó: 
"Señor, padecer y ser despreciado por vuestro Amor". 


Y es que pedirle a Dios ser despreciado, es asegurarse el Cielo, ya que el demonio siempre atrapa las almas por la soberbia, le es imposible hacerlo con los humildes, ya que no tiene por donde agarrarlos. En la enciclopedia Wikipedia, se puede leer que S, Juan de la Cruz es venerado por los Luteranos y los Anglicanos. En un curso para la formación de los profesores de Religión, un profesor de teología estaba predicando doctrina contraria a las enseñanzas de ese gran Santo, se lo dije en plena audiencia, me contestó ¡que eso eran cosas de la Edad Media! 

En este retrato anónimo de San Juan de la Cruz, se ve reflejada la mirada fija hacia Dios, que fue el lema de su Vida, que consistió siempre en contemplar y fusionarse con Amor con la Divinidad, hecho que no solo supo adoctrinar, pero sobre todo aplicar en su vida de una manera plena y continua. Por esa razón, su mensaje es en nuestra época más vigente que nunca, época en la cual el proceso de secularización, que se dedica insistentemente a predicar una doctrina "relativista", con unos sacrificios "lights", que anestesian a las almas, y las apartan del Santo temor de Dios.

Cuentan en el libro de su vida que, estaba tan absorto en la contemplación mística, cuando era Prior del convento de Segovia, donde está enterrado, que cuando lo venían a buscar, estando apartado en una ermita en el jardín del convento, para atender y resolver un asunto del mundo, tenía que golpearse los nudillos de las manos, contra una pared para volver en sí, por esa razón tenía los nudillos de las manos  "descalabrados".

Santa Teresita del Niño Jesús, monja carmelita de estrecha clausura, por su amor y sus sacrificios a favor de los misioneros, mereció el título de “Patrona de las misiones” que le otorgó el Papa Pío XI.
María Valtorta, seglar, encerrada en su cuartito de enferma y clavada a su lecho desde el año 1.933 al 1.961, trató de imitarla en la oración, en el celo y en los sufrimientos, siendo escuchada. Y así, por diversas cartas de Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas misioneras, hemos llegado a saber de un modo continuo que los escritos valtortianos  van esparciendo abundante Luz y provocando un gran fervor en las tierras de misión.

Tanto es así, que la primera traducción parcial (Vida de Jesús extractada de los diez volúmenes de “Il Poema del Huomo-Dio”) fue hecha en Japonés y publicada en Tokio en la Navidad de 1.971 (381 páginas) a cargo del Padre Juan Escobar O.F.M.




DEL LIBRO DE AZARÍAS
Dictado a María Valtorta del 24/11/1.946


            Dice Azarías, su ángel de la Guardia:

En la oración de la Misa propia de San Juan de la Cruz, aparece compendiada en pocas palabras la doctrina precisa para ser perfectos cristianos: negarse a si mismos y amar la Cruz. El santo Doctor y Reformador del Carmelo, es grande en el Cielo por haber sabido hacer estas dos cosas de un modo perfecto.

Bien poco hubiera sido el haber reformado las antiguas constituciones. También los jefes de las Naciones reforman las constituciones de sus Estados, más pocos de ellos son santos. Como también los dueños de una hacienda reforman los usos y costumbres del trabajo, pero pocos de ellos son santos.

E igualmente poco, o bien menos que nada, y más aún motivo de condena hubiera sido para San Juan de la Cruz el haber escrito tratados de mística, si a las palabras no hubieran correspondido sus actos. También los escritores llenan páginas morales para abrillantar la figura del personaje o personajes de sus libros, pero después, en su vida diaria, llevan una vida que es el polo opuesto de la tesis moral que mantuvieron en su libro. No fue el suyo el perfume de su vida, que exhala con palabras la convicción de la mente que se fija en el papel, sino tan solo una obra maestra escrita para obtener de ella aplauso y ganancia. Son, por lo tanto, histriones y nada más.

Si San Juan de la Cruz hubiera escrito aquellos tratados de mística únicamente para demostrar su capacidad de escritor y después hubiera sido un tibio, un tibio nada más, habría firmado de su mano la propia condena a una pena más o menos larga, ya que la Justicia habríale preguntado: “¿Por qué has sido hipócrita? A ti no te vale la excusa de falta de conocimiento que disculpa a los ignorantes. Has conocido el Amor y lo has descrito sin que después te hayas abrasado en él. Ve, por tanto, a aprender a amar y a ser sincero”.

Pero San Juan de la Cruz se reformó heroicamente a si mismo antes que a los demás y practicó la perfección que describía para legar un código de perfección a las almas. Por esto es grande y por esto es Santo.

Y, por lo mismo, cada uno de los cristianos puede llegar a ser santo, negándose a si mismo, es decir, cambiando el yo humano a un yo espiritual perfecto y amando la Cruz. Sin la imitación del Divino Crucificado, no es posible la reforma de uno mismo y sin el amor a la Cruz no se puede llegar a término la transformación del yo, por cuanto, reformar el yo equivale a laborar la planta rebelde de la humanidad a base de cortes y cauteríos, y no una, sino cien y mil veces, ya que ella es planta rebelde que de los mismos puntos de las amputaciones echa nuevos retoños o rechaza los injertos que la fuerzan a cambiar su naturaleza y a estar sujeta al querer del más alto, esto es: el espíritu.

En cuanto acabo de decirte referente al Santo conmemorado hoy, ¿acaso no está tratado ya en lo que dice la Epístola? Esta Epístola escrita muchos siglos antes de la venida de San Juan de la Cruz, ilustra las virtudes del cristiano, e indica las vías a seguir para alcanzar las virtudes siempre conforme a una línea, puesto que la Verdad no cambia. Ella es lo que es hoy, como lo fue hace veinte siglos y lo será en el último día. Tan solo existe un camino para llegar al Cielo: el del vencimiento de si mismos y el del amor a la cruz. Camino que es, como dice Pablo: sabiduría e inteligencia espiritual, junto con el conocimiento de la voluntad de Dios.

Conocimiento de esta divina Voluntad que os propone e, incluso, os impone a fin de poderos dar gloria y gozo, sabiduría e inteligencia espirituales que se desarrollan vigorosas con la renuncia de todo aquello que desagrada al espíritu y con la meditación amorosa del Modelo Divino que se negó a Si mismo hasta la muerte de Cruz y que se os permite “conduciros de la manera digna de Dios”, hasta el punto de agradarle en todo haciendo actos que tienen como fruto la vida eterna más allá de la vida y, como sello y sostén la virtud. ¡Oh vida gozosa y activa de quienes saben negarse a si mismos y amar la cruz!

Es semejante a un fecundo día de primavera en que todo contribuye a que se abran las flores en las plantas y a fecundarlas para que no resulte baldía la floración. Una acción da paso a otra y de un sacrificio redunda un perfeccionamiento. De un latido de amor nace un amor al sacrificio. De un amor al sacrificio, un acto de amor. De un acto de amor, un impulso a la mayor renuncia y a una más grande imitación al Divino Crucificado. Es toda una cadena en la que los eslabones se sueldan unos con otros cada vez más robustos, cada vez más en la luz, en el alto, hacia Dios, hacia la Patria y hacia el gozo. Y el artífice de su perfección da gracias a Dios Padre por “haberle hecho digno de participar en la suerte de los santos” que aquí viven en la Luz y gozan de ella en el Cielo, libres de las seducciones de las Tinieblas, ya que estas no encuentran donde afianzarse para dañar en el corazón, que amputó en si todos los puntos de los que pudiera valerse el Gran Enemigo para penetrar y demoler.

¡Ánimo María, hasta el aniquilamiento absoluto de la criatura afín de que triunfe la causa de Dios y aumente su Gloria con otros muchos espíritus sobre los que la Sangre de Cristo aguarda a caer para redimir y perdonar!

Ten presente que las pequeñas voces, que son siempre almas víctimas, son al mismo tiempo pequeños Moisés. Y el destino de los Moisés es orar sobre el monte al tiempo que los atletas de Dios combaten contra los enemigos del Señor por su Gloria.

La Gloria de Dios deriva del conocimiento del mismo. Donde hay ignorancia de Dios, no puede estar su Gloria, ya que la ignorancia combate al Señor ya que no lo conoce y al no conocerlo, no le ama ni le importan sus palabras. Vive por tanto en el pecado más por ignorancia que por voluntad de pecar. Ayuda con cuanto eres a los atletas que combaten a Satanás, a la ignorancia, las herejías y la tibieza. Jesús Santísimo, que es tu Amor, está esperando de ti una ofrenda de almas.

Pequeña voz, pequeña hostia, sé también una pequeña misionera, sosteniendo a los misioneros con tus sacrificios. A la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.






viernes, 12 de diciembre de 2025

MARGARITA MARÍA ALACOQUE , CON EL ENCARGO DE JESÚS DE HACER QUE EL MUNDO LE AME

IMÁGENES DE SANTA MARGARITA MARÍA 
DEFENSORA DE LA DEVOCIÓN AL
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 Madera del avellano de las apariciones
El divino Corazón solo pide vuestra confianza 
para haceros descubrir la fuerza de su  socorro








En el reverso: Sello del Monasterio de la
 Visitación de Paray-le Monial.
 Paño tocado a los huesos de 
Bienaventurada Margarita María


Visión de Santa Margarita María Alacoque.
De los cuadernos de María Valtorta (2-6-1.944)

[...] Pues bien, creo que estoy en una Iglesia en el interior de un monasterio de rigurosa clausura. Veo un amplio arco, muy alto, que da luz a la Iglesia. En realidad, dar luz o es la expresión más adecuada porque su vano está ocupado por una tupida reja, que lo hace aún más impenetrable porque está cubierta por una pesada cortina de paño muy oscuro, que baja desde lo alto hasta más o menos un metro y medio del suelo, o sea, hasta el punto en que termina el muro que sostiene la reja. [...]

Entra una monja alta y, sin dudas, delgada porque, a pesar del amplio hábito, se nota un cuerpo esbelto. Se dirige al banco y se arrodilla. Se alza el velo que cubría el rostro y veo que este es joven, no tan bello pero gracioso, sumiso, suavemente pálido. Veo dos ojos claros - me parecen de un color castaño-verdoso - que brillan suavemente cuando los alza para mirar el tabernáculo, mientras los finos labios se entreabren con una suave sonrisa. El óvalo del rostro se afila entre las blancas vendas, algo más blancas que su tez. El velo negro desciende hasta la túnica de igual color, de modo que en la figura arrodillada, lo único claro son su gentil rostro, las manos afiladas y bien formadas, unidas en la plegaria, y una cruz de plata que brilla sobre el pecho, más abajo del amplio griñón. Con los ojos fijos en el tabernáculo reza fervorosamente.

Y aquí llega lo bello de la visión. La reja, toda la reja resplandece como si un fuego vivísimo se hubiera encendido más allá de la cortina. la lámpara que antes parecía una estrella reluciente, ahora queda anulada en la luz que va aumentando y cobra cada vez más un tono de plata vivísima, tan vivo que los ojos distinguen solo eso, pues también la reja resplandece en el fortísimo resplandor. Y en ese resplandor aparece Jesús, de pie, erguido, con su cándida túnica y su manto rojo, sonriente, bellísimo.
Exclama: "¡Margarita!" para sacudir a la monja que se ha quedado inmóvil, mirándolo. La llama tres veces, cada vez más dulcemente y sonriéndole cada vez con mayor intensidad. Avanza caminando sin apoyarse en el suelo, sobre el tapiz de luz que se extiende debajo de Él. "Soy Yo, Jesús, a quien amas, no temas".
Margarita María le mira con beatitud y le dice entre lágrimas: "Señor, ¿qué quieres de mí? ¿Por qué te apareces a mí?.
"Soy Jesús, que te ama, Margarita: quiero que tu hagas que me amen".
"¿Como puedo hacerlo, Señor?"
"Observa y lo podrás todo porque lo que verás te dará fuerzas y voz para sacudir al mundo y traerlo a Mí. He aquí mi Corazón.  Míralo. Es el que amó tanto a los hombres y deseó que lo amasen. Pero los hombres no le aman, a pesar de que en ese amor estaría la salvación del género humano. Margarita, di al mundo que Yo quiero que mi Corazón sea amado, ¡Tengo sed! Dame de beber. ¡Tengo hambre! Dame de comer. ¡Sufro! Consuélame. Esta misión será tu júbilo y tu dolor, pero te pido que no la rechaces. Ven, ven a Mí. Acércate a Mí. Besa mi Corazón. ya no tendrás miedo a nada...".

Margarita María se levanta y camina como en éxtasis hacia Jesús. la enorme claridad hace aún más blanco su rostro. se postra a los pies de Jesús.
Más Él la alza y, sosteniéndola con la mano izquierda, se abre la túnica en su pecho - y al hacerlo parece que se desgarra la carne - y aparece el divino Corazón vivo, palpitante, entre torrentes de luz que iluminan el modesto coro, que hace resplandecer el cuerpo material de la discípula dilecta como si fuera un cuerpo ya espiritualizado. Jesús atrae a sí a su amada y con amorosa violencia le acerca el rostro a la altura de su Corazón, lo estrecha contra él y sostiene a la discípula arrobada pues, de lo contrario, se desplomaría de júbilo. por eso, cuando la separa de Sí, sigue sosteniéndola con dulce cuidado y la apoya en el suelo - pues hasta ese momento Margarita ha caminado en la estela de luz para llegar hasta Jesús - y no la abandona hasta que no la ve firme en su lugar. Entonces dice: "Volveré para hacerte  saber mi voluntad. Ámame cada vez más. Ve en paz".
La luz le envuelve como una nube y va atenuándose cada vez más hasta desaparecer, en el coro, de nuevo sumido en la oscuridad, brilla solamente la estrellita amarilla de la lámpara.
Esto es lo que vi. Y Jesús me dice: "Has cumplido la adoración del Jueves, vísperas del primer viernes. ¿Podrías desear algo mejor?". Sonríe y me deja.


Lucas 7,11-17.

Jesús se dirigió a una ciudad llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. 
Justamente cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar al hijo único de una mujer viuda, y mucha gente del lugar la acompañaba. Al verla, el Señor se conmovió y le dijo: "No llores". Después se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jesús dijo: "Joven, yo te lo ordeno, levántate". 
El muerto se incorporó y empezó a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre. 
Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo". 
El rumor de lo que Jesús acababa de hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región vecina.

¿Cómo puede ser posible que haya tanta gente que no ame a Jesús?, cuando pasó su vida en la Tierra haciendo el bien, resucitando a muertos, curando enfermos, ciegos sordos y leprosos y exorcizando a los posesos.
Para colmo, se ofreció como Víctima expiatoria, murió para darnos la Vida, por lo que, como lo dice San Juan de la Cruz, si teníamos que agradecerle por habernos dado la vida material, le debemos amor eterno por habernos dado la Vida espiritual eterna, que tuvo que pagar con su tremenda Pasión, y su agonía en la Cruz.









sábado, 18 de octubre de 2025

¡AY DE MÍ! ¿QUIEN PODRÁ LIBRARME DE ESTE CUERPO QUE ME LLEVA A LA MUERTE?


Vale la pena abandonar este mundo temporal para ganar la felicidad eterna
HAY QUE APOSTAR TODO LO QUE TENEMOS
PARA ALCANZAR LA FELICIDAD ETERNA




San Pablo a los Romanos 7,18-25.

Porque sé que nada bueno hay en mí, es decir, en mi carne. En efecto, el deseo de hacer el bien está a mi alcance, pero no el realizarlo. Y así, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Pero cuando hago lo que no quiero, no soy yo quien lo hace, sino el pecado que reside en mí. De esa manera, vengo a descubrir esta ley: queriendo hacer el bien, se me presenta el mal. 
Porque de acuerdo con el hombre interior, me complazco en la Ley de Dios, pero observo que hay en mis miembros otra ley que lucha contra la ley de mi razón y me ata a la ley del pecado que está en mis miembros. 
¡Ay de mí! ¿Quién podrá librarme de este cuerpo que me lleva a la muerte? 
¡Gracias a Dios, por Jesucristo, nuestro Señor! En una palabra, con mi razón sirvo a la Ley de Dios, pero con mi carne sirvo a la ley del pecado. 
Solo el Hijo de Dios, puede librarnos de nuestro cuerpo que conduce a la muerte, esa ha sido su misión en la Tierra, para eso ha venido al mundo, ha sufrido, se ha dejado prender, torturar y matar, para que con su ejemplo, podamos destruir el hombre viejo, que por culpa de Adán, propiciado por Satanás, ha quedado marcado con su pecado. Mucha gente se cree que el Bautismo borra el pecado original, es verdad si se cumple con sus obligaciones, pero una cosa es obtener el perdón, y otra cosa desarraigar las malas obligaciones, que solo se cumple a través de una profunda conversión que San Juan de la Cruz explica tan bien cuando el alma entra en las noches activas y pasivas del sentido, que son las fases en las cuales el hombre se deshace de sus malas inclinaciones con su ayuda y la ayuda de Dios. 

Es lo que dice Jesús en el Evangelio hablando con Nicodemo. el hombre tiene que volver a nacer para poder entrar en el Reino de los Cielos. Si en esta vida mortal no lo consigue plenamente, se terminará de completarlo en el Purgatorio, y si se rechaza de pleno, el alma será excluida para siempre de la Salvación. 





Salmo 119


Enséñame la discreción y la sabiduría, 
porque confío en tus mandamientos.
Tú eres bueno y haces el bien: 
enséñame tus mandamientos.


Que tu misericordia me consuele, 
de acuerdo con la promesa que me hiciste.
Que llegue hasta mí tu compasión, y viviré, 
porque tu ley es toda mi alegría.



Nunca me olvidaré de tus preceptos: 
por medio de ellos, me has dado la vida.
Sálvame, porque yo te pertenezco 
y busco tus preceptos.








Lucas 12, 54-59.


Jesús dijo a la multitud: 
"Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. 
Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. 
¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? 
Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y este te ponga en la cárcel. 
Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo." 
Jesús clama aquí contra los Científicos y los Teólogos que ignoran las leyes de Dios, que encajan con la voz de su conciencia, leyes que dicen que tiene que haber un Dios que ha creado el Universo visible e invisible, que es de una grandeza y de una sabiduría infinita, y que dará a cada cual un premio o un castigo proporcional a su grado de Virtud o de pecado. 





jueves, 2 de octubre de 2025

FIESTA DE LOS ÁNGELES CUSTODIOS. EXTRAORDINARIA EXPLICACIÓN DE SU COMPORTAMIENTO EN LAS ALMAS DE LOS JUSTOS Y EN LA DE LOS PECADORES.

 


Extraordinaria lección  de Teología, que enseña de una manera magistral cual es la misión del ángel de la guardia, que Dios ha puesto para guiar a cada persona por el camino que lleva a la Vida eterna. He comprendido como es la presencia del Ángel, y como se comporta con las almas justas que tienen a Dios escondido en el Sagrario de su ser, que es su corazón y también como se comporta con las almas que han rechazado a Dios por su pecado.
Jesús explica de una manera magistral, la trascendencia de las almas que son holocaustos, parecidas a Él, y como en los momentos de gran sufrimiento, el alma llega a perder la virtud de la Esperanza, pensando que Dios la ha abandonado, la misión del Ángel es entonces de tratar de restablecer esa esperanza perdida. Es lo que hizo el Ángel de la Misericordia de Jesús en el Jardín de los olivos y en la Cruz, cuando el Sublime Redentor dijo a su Padre ¿Padre por qué me has abandonado?



DE LOS CUADERNOS DE MARÍA VALTORTA
(25 de Junio de 1.944)

Dice Jesús:

[...] Los ángeles no pueden sufrir por su Dios para aumentar su Gloria, ni tampoco sufrir por su prójimo para obtener el bien del mismo. En cambio los hombres pueden hacerlo. Para los ángeles, cumplir la voluntad de Dios, es crear júbilo. Para los hombres, cumplir la voluntad de Dios es crear dolor, es hacer lo que Yo hice. En efecto cuando el dolor se llama holocausto y no es solo resignación, sino unión con la voluntad de Dios - del mismo modo que mi cuerpo estaba unido a la Cruz mediante el amor, la generosidad y la paciencia (los tres clavos que clavan a las víctimas en su santo patíbulo) -, vosotros hacéis lo mismo que Yo.

No te preocupes si lloras, Yo también lloré. También Yo gemí. Con disgusto en el cuerpo y en la mente, dije: "Que tu voluntad sea la mía" (Luc 2, 41-42). Lo dije con renuncia, pero lo dije. El Espíritu solo tuvo el coraje de repetirlo, pero lo dije. Que tu espíritu cante, en medio del disgusto y los temores de tu cuerpo y de tu mente, mientras la cruel operación se cumple sin ayuda alguna: "Señor, que tu voluntad sea la mía".

Cree que el premio será dos, tres, diez veces mayor que el que te abrían dado si ya hubieras obtenido dones de misericordia en el curso de tus sufrimientos. Dios es justo. Da un premio doble al mérito doble. Da un premio total al mérito total. No temas. Ve en paz".

El buen Dios me concede la sonrisa de mi ángel para confortarme por el penoso regreso del dolor.

Debo de haber sufrido y llorado abundantemente. Lo comprendo porque me siento destrozada y que los ojos me arden por las lágrimas que se han secado en las pestañas. Recuerdo que, después de haber vivido mi cotidiana hora de tristeza mortal y de llanto que solo Dios ve, me subí en el consabido sopor. Luego no recuerdo nada más. Pero todo me dice sin temor a equivocarme que cuando no era dueña de mi misma, he llorado desenfrenadamente y sin consideración por mis numerosísimas adherencias, que los sollozos incontenibles sacuden y luego duelen mucho más. Me lo dice el cuerpo, que está todo dolorido; me lo dicen el corazón y los pulmones, que parecen desgarrados y traspasados por cuchillas; me lo dicen los ojos, más nublados que nunca.
Le he preguntado a María, me ha dicho que he llorado y he reído, pero lo que es seguro es que he llorado y que he llorado mucho.

Pues bien, mientras estoy abandonada, sin fuerzas para moverme, y rezo mirando a mi ángel, que está arrodillado al pie de la cama, hacia la derecha, y parece rezar conmigo (y, a todo esto, me pregunto porque se encuentra en esa actitud y vestido de esa manera), oigo que mi invisible Maestro me dice:

"El ángel custodio de cada criatura adora en dicha criatura a Dios, que habita en ella mientras esté en la Gracia del Señor.
Vosotros sois templos vivos en los que habita Dios. Cada espíritu humano es un tabernáculo encerrado en el templo de vuestro cuerpo consagrado por los Sacramentos, en el que, por la unión indisoluble de las tres Personas, están el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Y solo la culpa expulsa al divino Huésped. Cuando la criatura ya no está en estado de gracia, el ángel custodio venera llorando la obra de su Creador, que es lo único que puede venerar. Pero sigue venerándola porque es obra de su Dios, del mismo modo que vosotros veneráis un lugar que otrora habité y que mis enemigos profanaron, pero que sigue siendo digno de veneración, no porque me contiene sino porque me contuvo, para entender, recuerda el santo Cenáculo.

He aquí el motivo por el cual cada ángel permanece con sumo respeto junto al que está bajo su custodia. ¡Feliz ese ángel que, estando junto a una criatura, puede decir: "Señor mío, encerrado en esa criatura, Te adoro" y no necesita volar al cielo para encontrar la mirada de Dios!

Y aquí se comprenden mucho mejor las palabras del Evangelio de San Mateo 17, 10: "Mirad que no despreciéis a uno de esos pequeños, porque en verdad os digo que sus ángeles ven de continuo en el cielo la faz de mi Padre que está en los cielos".

Las vestiduras del tuyo te indican el carácter de su misión junto a ti: es la de infundirte esperanza. De las tres virtudes, es la que más hay que infundirte porque tu cruz te la tritura y destruye a cada momento. Y, por lo tanto, es necesario que a cada momento descienda a nutrirte desde el Cielo. La fe es segura, es fuerte como las alas de tu custodio. El amor es vivo como el manto que adorna sus espaldas. Más, sobre todo, el ropaje es amplio y resplandeciente, y dice: "¡Espera!"

¿Ves que nunca estas sola? Ya le veías en los momentos en que tenías gran seguridad en tu condición espiritual y en los momentos de gran júbilo. Y también lo ves ahora, cuando los acontecimientos te llevan a dudar completamente de tu misión y te abate la tristeza de la soledad espiritual. Lo ves porque está allí. Está allí siempre. Es el ángel de tu Getsemaní. Ámale como a un glorioso hermano que te ama".




martes, 16 de septiembre de 2025

LA MEJOR EXPLICACIÓN QUE SE LE PUEDE DAR A UNOS NIÑOS DE EN QUÉ CONSISTE LA FE EN JESUCRISTO




DISCURSO DEL NIÑO JESÚS A SUS OVEJAS:



Yo soy el Buen Pastor que os conducirá a los Prados Eternos. Os doy toda una vida para ello. Para lograr ese Premio, tendréis que ser niños como Yo, y andar por el camino, siguiendo mi bandera donde está pintada la Cruz que os ha rescatado del poder del lobo.


Esta paloma es el Espíritu Santo, que como en el tiempo de Moisés conducía al Pueblo de Dios a la Tierra Prometida, con una columna de humo de día y de fuego por la noche. Ella os guiará por el camino que lleva al Cielo, y os avisará de todos los peligros, para que nadie se desvíe del camino recto, donde estaréis protegidos por mis ángeles.

Yo os espero al final del camino con los laureles de la Victoria, que llevo en la mano, si os apartáis de mi camino, encontraréis el Lobo. Sois libres, podéis escoger entre su Reino y el Mío. 



sábado, 23 de agosto de 2025

LLEGARÁ UN DÍA EN QUE YO, QUIEN OS ESTÁ HABLANDO, TRAS HABER SIDO PASTOR, SERÉ JUEZ. NO OS CONFIÉIS ILUSAMENTE EN MI ASPECTO ACTUAL. AHORA MI CAYADO CONGREGA A TODAS LAS ALMAS DISPERSAS Y SE MUESTRA DULCE PARA CONDUCIROS A LOS PASTOS DE LA VERDAD; ENTONCES, EL CAYADO SERÁ SUSTITUIDO POR EL CETRO DEL JUEZ REY, Y MUY DISTINTA SERÁ MI POTENCIA. ENTONCES SEPARARÉ, NO CON DULZURA SINO CON JUSTICIA INEXORABLE, LAS OVEJAS QUE SE ALIMENTAN DE VERDAD DE AQUELLAS OTRAS QUE MEZCLARON VERDAD Y ERROR O SE NUTRIERON SOLO DE ERROR. UNA PRIMERA VEZ Y LUEGO OTRA HARÉ ESTO.


Jesús cambiará su cayado de Pastor por el cetro de Juez y Rey Todopoderoso



Tremendas palabras de Jesús, que se aplican hoy más que nunca, por tantos predicadores que ocultan o mutilan el Evangelio, predicando solo lo que les gusta, evitando a toda costa de hablar del Infierno, de Satanás, y del Juicio de Dios que aquí explica muy bien el mismo Jesús, que tendrá dos fases, como así lo explica la Santa Iglesia Católica: el Juicio particular de cada alma que tendrá lugar a la hora de la muerte, y el Juicio final que tendrá lugar al fin del Mundo, y que reunirá a toda la humanidad en el valle de Josafat.

Observación de Jesús explicando que se puede orar en todos los sitios, no solo en las Iglesias: el mundo entero, obra de Dios es un lugar de oración, oraron los Santos mártires en las Cárceles, Noé en el arca, Jonás en el vientre de la ballena, y tantos otros en todos los sitios donde se hallaban por sus ocupaciones o por su trabajo. No hay nadie como los grandes místicos y ermitaños para comprender y poner en práctica esas recomendaciones de Jesús.


En la Vida de San Juan de la Cruz, leemos que cuando era Prior en el Convento de los mártires de Granada, repartía a sus frailes en varios lugares del campo, en donde se dominaba toda la Vega de Granada y la imponente mole de Sierra Nevada, y los dejaba solos diciéndoles. "Quedaros aquí, dando alabanzas a Dios, que está presente en toda la Creación".



Del Evangelio tal como me ha sido revelado de María Valtorta


            (…) Justo es santificar las fiestas y alabar al Señor en los lugares de oración, más toda la creación puede ser un lugar de oración si la criatura sabe convertirla en eso con su elevación hacia el Padre. Lugar de oración fue el arca de Noé, a la deriva sobre las olas; y el vientre de la ballena de Jonás; lugar de oración fue la casa del Faraón cuando José vivió en ella; y la tienda de Holofernes para la casta Judith.

             ¿Y no era, acaso, sagrado para el Señor el lugar corrompido en que, esclavo vivía el Profeta Daniel; sagrado por la santidad de su siervo, que santificaba el lugar, hasta el punto de merecer las altas profecías de Cristo y el Antecristo, clave de estos momentos y de los últimos tiempos? Pues con mayor razón será santo este lugar que, con los colores, los perfumes, la pureza del aire, la riqueza de los cereales, las perlas del rocío, habla de Dios Padre y Creador y dice: “Creo; quered creer vosotros, pues de Dios damos testimonio”. Sea, por tanto, la sinagoga de este sábado; leamos en ellas las páginas eternas escritas sobre las corlas y las espigas, teniendo como sagrada lámpara el Sol.

    He nombrado a Daniel. Os he dicho: “sea este lugar nuestra Sinagoga”. Esto trae a la memoria el gozoso “Benedicite” de los tres santos jóvenes entre las llamas del horno: “Cielos y aguas, rocío y escarcha, hielos y nieves, fuegos y colores, luces y tinieblas, relámpagos y nubes, montes y colinas, todo vegetal nacido, pájaros, peces, animales todos, alabad y bendecid al Señor, junto con los hombres de humilde y santo corazón”. Este es el resumen de este canto santo que tanto enseña a los humildes y santos. Podemos orar y merecer el Cielo en cualquier lugar. Lo merecemos cuando hacemos la voluntad del Padre.

            Hoy al amanecer se me ha hecho la observación de que, si todo viene de voluntad divina, también esta quiere el error de los hombres. Es un error, un error además muy difundido. ¿Puede, acaso, un Padre querer que el hijo se haga merecedor de condena? No, no puede. Y, a pesar de ello, vemos en las familias que algunos hijos se hacen tales. Incluso teniendo un padre justo que les señala el bien que hay que hacer y el mal que hay que evitar: ninguna persona recta acusará a ese padre de haber estimulado al hijo al mal.

         Dios es el padre, los hombres son los hijos. Dios señala el bien, y dice: “Mira, te pongo en esta circunstancia para tu bien”; o también, cuando el Maligno y los hombres que le siguen procuran desgracias a los hombres, Dios dice: “Mira, en esta hora penosa, actúa así, de forma que este mal sirva para eterno bien”. Os aconseja, pero no os fuerza. Pues bien, entonces, si uno, aun conociendo lo que sería la voluntad de Dios, prefiere hacer todo lo contrario, ¿se puede decir que tal cosa contraria es voluntad de Dios? No, no se puede.

          Amad la voluntad de Dios, amadla más que a la vuestra, y seguidla contra las seducciones y los poderes de las fuerzas del mundo, de la carne y del demonio. También estas cosas tienen su voluntad, más en verdad os digo que bien infeliz es quien ante ellas se doblega.

         Me llamáis Mesías y Señor. Decís que me amáis y me entonáis alabanzas. Me seguís, y tal cosa parece amor. Y, sin embargo, en verdad os digo que no todos de entre vosotros entrarán conmigo en el Reino de los Cielos. Incluso entre mis más próximos y antiguos discípulos habrá quien no entre, porque muchos harán su voluntad o de la carne, el mundo o el demonio; no la de mi Padre. No quien me dice: “¡Señor!, ¡Señor! Entrará en el reino de los Cielos, sino aquellos que hacen la voluntad del Padre mío; solo éstos entrarán en el Reino de Dios.

           LLEGARÁ UN DÍA EN QUE YO, QUIEN OS ESTÁ HABLANDO, TRAS HABER SIDO PASTOR, SERÉ JUEZ. NO OS CONFIÉIS ILUSAMENTE EN MI ASPECTO ACTUAL. AHORA MI CAYADO CONGREGA A TODAS LAS ALMAS DISPERSAS Y SE MUESTRA DULCE PARA CONDUCIROS A LOS PASTOS DE LA VERDAD;  ENTONCES, EL CAYADO SERÁ SUSTITUIDO POR EL CETRO DEL JUEZ REY, Y MUY DISTINTA SERÁ MI POTENCIA. ENTONCES SEPARARÉ, NO CON DULZURA SINO CON JUSTICIA INEXORABLE, LAS OVEJAS QUE SE ALIMENTAN DE VERDAD DE AQUELLAS OTRAS QUE MEZCLARON VERDAD Y ERROR O SE NUTRIERON SOLO DE ERROR. UNA PRIMERA VEZ Y LUEGO OTRA HARÉ ESTO. 

     ¡AY DE AQUELLOS QUE ENTRE LA PRIMERA Y LA SEGUNDA COMPARECENCIA ANTE EL JUEZ NO SE HAYAN PURGADO, NO PUEDAN PURGARSE DE LOS VENENOS! LA TERCERA CATEGORÍA NO SE PURGARÁ. NINGUNA PENA PODRÍA PURGARLA. HA QUERIDO SOLO EL ERROR, EN EL ERROR PERMANEZCA.

     Pues en ese momento habrá incluso, entre estos, quien gima: “¿Cómo es esto, Señor? ¿No hemos profetizado en tu nombre, no hemos arrojado demonios y realizado muchos prodigios en tu nombre?”. Pero Yo, en ese momento, muy claramente les diré: “Sí, habéis osado revestiros de mi Nombre para aparecer como no erais; habéis querido hacer pasar por vida en Jesús vuestro satanismo. El fruto de vuestras obras os acusa.         

       ¿Dónde están los salvados por vosotros? ¿Dónde se cumplieron vuestras profecías? ¿A que llevaron vuestros exorcismos? ¿Quién fue el cómplice de vuestros prodigios? ¡Oh, si muy potente es mi enemigo, pero no está por encima de Mí, Os ayudó, sí, para aumentar su botín; por obra vuestra se ensanchó el círculo de los que fueron arrastrados a la herejía. 

         Realizasteis prodigios, sí, incluso aparentemente mayores que los de los verdaderos siervos de Dios, que no son histriones que dejan estupefactos a las muchedumbres, sino que son humildad y obediencia que dejan estupefactos a los ángeles.

    Mis siervos verdaderos, con sus inmolaciones, no crean fantasmas, sino que los cancelan de los corazones; ellos, mis verdaderos siervos, no se imponen a los hombres, sino que muestran a Dios a los corazones de los hombres; lo único que hacen es cumplir la voluntad del Padre y llevan a otros a cumplirla (de la misma forma que una ola impulsa a la que precede y atrae a la que la sigue), sin colocarse en un trono para decir: “Mirad”. 

Ellos, mis siervos verdaderos hacen lo que Yo digo, sin pensar sino en hacerlo, y sus obras llevan ese signo mío de paz inconfundible, de mansedumbre, de orden. Por tanto, puedo deciros: “Estos son mis siervos, a vosotros no os conozco, alejaos de Mí, vosotros, obradores de iniquidad”.

    "Esto diré entonces. Tremenda palabra será. Estad atentos a no merecérosla. Id por el camino seguro de la obediencia – aunque sea penoso – hacia la gloria del Reino de los Cielos.
Ahora gozáos vuestro reposo del sábado alabando a Dios con todo vuestro ser. La paz sea con todos vosotros”.

   Y Jesús bendice a la muchedumbre antes de que esta se disperse en busca de sombra, hablando en grupos, comentando las palabras oídas. Con Jesús se quedan los Apóstoles y el escriba Juan, que no habla, pero medita profundamente, escudriñando todos los gestos de Jesús.


    Concluye así el ciclo del monte.






lunes, 18 de agosto de 2025

LA PROFUNDA CRISIS ACTUAL DE LA SANTA IGLESIA CATÓLICA, RELATADA POR JESÚS A MARÍA VALTORTA EN 1.943

Jesús habla al corazón de los hombres, cuando
está limpio de todo deseo hedonista,
y cuando no huye del sacrificio.



          Extraordinario mensaje de Jesús, dictado a María Valtorta en "Los cuadernos de 1.943", en el fragor de la segunda y terrible guerra mundial, que como lo dijo la Virgen María a los pastorcillos de Fátima, fue consecuencia de los pecados de la Humanidad. 

     Es un mensaje para la Sociedad de hoy, que ha quedado completamente anestesiada por la mentalidad actual, "empapada" de la doctrina del relativismo; una doctrina que yo llamo "descafeinada", o "light", donde Dios aparece, y no me canso de repetirlo desde hace años, como un "Relativista, que te quiere tal como como eres", y que quiere que "estés a gusto con tus pecados", como se pregona sin cesar en muchas Parroquias Católicas. Jesús nos enseña que la verdadera Doctrina, es la que nos ha enseñado la Tradición, transmitida por los grandes Santos, y que el error ha sido querer adaptarla a la mentalidad hedonista actual. 

El Santo Padre Pío de Pietrelcina, según relata en el libro sobre su vida el Capuchino Elías Cabodevilla Garde, decía que el santo llevó a escribir: "Preferiría llevar mil cruces y hasta me sería dulce y llevadera toda cruz, si no tuviera esa prueba de sentirme siempre en la duda de si agrado o no al Señor en mis obras", esa duda  la tenía también Santa Teresita por eso cuando se le apareció la Beata madre Ana de Jesús fundadora del Carmelo en Francia y en Bélgica, se alegró mucho cuando le dijo que si. 

Esta mentalidad es incomprensible para muchos predicadores que hoy día, repiten el famoso "mantra" que dice: "Hay que estar a gusto con sus pecados". ¡Que diferencia con el comportamiento del Santo Cura de Ars, que le decía a un sacerdote que le alababa: "Amigo mío, ¡Ud no sabe lo que es ser cura de una Parroquia, y tener que comparecer ante el Juicio de Dios!".

    Este mensaje de Jesús a María Valtorta que son palabras que son terribles y "muerden" a muchos fieles, ya que huyen de todo sacrificio y de la Cruz, que es necesario llevar si se quiere seguirlo para alcanzar la Vida eterna. Y aquí me vienen a la mente las palabras de Jesús: el que quiera salvar su vida, es decir el que huye de todos los sacrificios, la perderá, y el que quiera perderla por amor a Mí, la encontrará; el que quiera venir en pos de Mí, que tome su cruz de cada día y me siga; no se pueden servir a dos señores: Yo o el dinero, porque el que sirva a uno, despreciará al otro.

   Satanás se ha servido de muchos famosos teólogos para inculcar su veneno del relativismo que como el de muchas serpientes es un veneno neurotóxico que paraliza el sistema nervioso, y lleva a la parálisis del corazón y de los pulmones, y a la muerte del cuerpo. Para algunos venenos existe un antídoto que hay que aplicar lo más rápidamente posible, pero para algunos venenos no existe antídoto. 

Existe una analogía en la Vida espiritual de las almas, el sacramento de la Reconciliación, es el antídoto a los pecados del alma, pero no hay perdón para los pecados contra el Espíritu Santo, que como dijo Jesús, no tendrá perdón ni en esta vida, ni en la otra.
       
DE LOS CUADERNOS DE MARÍA VALTORTA
    
 Dice Jesús:

       "Es inútil horrorizarse de ciertas manifestaciones actuales. Son fruto de vuestro interior". Yo he dicho: "Es del corazón de donde salen los pensamientos malvados y los malvados sentimientos, y estos son los que contaminan". Yo también he dicho que a cada hombre se le reconoce por sus obras y como no se pueden recoger frutos del ciruelo salvaje, así no se pueden extraer actos honestos de quien tiene el interior deshonesto.

        La deshonestidad no consiste solamente en robar, en mentir, en dañar al prójimo. Es deshonestidad es faltar a Dios, el robarle aquel respeto amoroso que es deber del hombre hacia su Creador. Es deshonestidad emplear sus dones para aspectos malvados. Todos sus dones y especialmente el don de la vida.

         Ahora mira y juzga que mal uso hacéis de la vida que el Padre os da. Mira y juzga que mal uso hacéis de vuestro cuerpo en el que habita el alma, templo reservado a Dios, en el que reside la mente que debería estar orientada a comprender la Ley de Dios, como el corazón debería estar ocupado en amarla y practicarla.

       En cambio, ¿Qué hacéis? Oponéis resistencia a las voces del Señor, a los deseos del Señor, a los mandamientos del Señor, a la voluntad del Señor. Como cabras salvajes, oponéis vuestra dureza y vuestra rebeldía - dos cuernos bien agudos - a cada invitación de Dios. Os destruís, pero continuáis oponiendo resistencia.

       ¿Y os decís cristianos? No, no lo sois. Yo Cristo, no os he enseñado rebeldía, desobediencia, lujuria, crueldad, idolatría. Os he enseñado lo contrario. Os he demostrado como debe usarse la vida, os he explicado como sois templos de Dios que quiere vivir en vosotros, que prefiere vivir en vosotros, mucho más que en suntuosos templos, pero hechos solo de piedras y de mármoles.

       No. Dios no quiere estas moradas hechas por mano de hombre. Os quiere a vosotros, a vosotros, hechos por su mano, a vosotros, templos de sangre y de alma, a vosotros a los que mi Sangre ha revestido de púrpura inmortal y purificado como altares preciosos. Esto es lo que quiere Dios para vivir en amorosa paz con vosotros.
             
       No insistáis en el duro camino que habéis emprendido y que os conduce a la ruina. Sed cristianos verdaderos y no cristianos solamente de palabra. Que mi signo esté realmente grabado en las fibras vivas de vuestros corazones, no sobre el frontispicio de los templos vacíos, donde no venís a orar o venís con el ánimo turbado de vuestros instintos inferiores.

        Abrid el corazón al Amor, hijos. Es lo que más os falta. Estáis sin caridad hacia Dios, hacia el prójimo, hacia vosotros mismos. Sí, también hacia vosotros mismos, porque matáis vuestra alma.

    Que - recordáoslo siempre - es inevitable que existan las tentaciones, pero estas no hacen mal. El mal lo hacéis vosotros cuando cedéis a ellas. Y no digáis que son más fuertes que vosotros. No. El Padre da según cuanto vosotros tenéis que dar: ¿La tentación necesita 10 de fuerza para resistirla? Y Dios os da 10 e incluso más. Lo malo es que vosotros no hacéis más que desear ceder al mal. Y entonces, ¿Qué puede Dios, si vosotros destruís las fuerzas de Dios con vuestra perversa voluntad, y os abandonáis al beso de la tentación?  

        Haciendo así ponéis al alma una mordaza de muerte, y de una alma enferma o moribunda salen esos sentimientos de los que os sorprendéis. Pero no puede ser de otro modo. En cuerpo corrompido hay hedor de muerte. En almas corrompidas hay hedor de pecado.




viernes, 25 de julio de 2025

EL SEGUNDO RENACER DEL ALMA . EXPLICADO POR EL ÁNGEL AZARÍAS




SOBRE EL DISCURSO DE JESÚS A NICODEMO: EL SEGUNDO RENACER DEL ALMA ES NECESARIO PARA ALCANZAR LA VIDA ETERNA.

El alma, separándose de todas las espinas de la tierra
se eleva hacia Dios con la fuerza de la Caridad




           Hojeando el libro del Ángel Azarías, ángel de la Guardia de María Valtorta (Arzayah: palabra que en hebreo significa: Dios socorre), he obtenido la confirmación de lo que había escrito acerca del "Renacer del alma", basándome en las palabras de Jesús-Dios a Nicodemo. Dios ha creado este mundo para que sea conocido y amado, todos hemos nacido con la semilla del mal, sembrada por Satanás, que es el pecado original, pero Dios ha sembrado el antídoto que es la conciencia y la razón, los dos testigos del Apocalipsis que permite a las personas de buena voluntad, arrancar las raíces del pecado, que es lo que se llama matar el hombre viejo y renacer. 

Para conseguir esta transformación, Dios da toda una vida, y ha bajado a la Tierra pata borrar el pecado Original, inmolándose, resucitando para demostrar su triunfo sobre Satanás, nos ha dejado en la Tierra los Sacramentos que se reparten a través de la única Iglesia instituida por Él, La Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, y a mi parecer la Iglesia Católica Ortodoxa. 

Satanás el eterno enemigo de Dios, lucha tenazmente para tratar de impedir esta transformación empleando la mentira y la seducción, predicando sin tregua que la felicidad solo se obtiene entregándose a todos los placeres del mundo, no ha arriesgado ni un "pelo de su rabo", para conseguirlo, sin embargo tiene más logros que Dios, ya que como lo dijo Jesús "Muchos son los llamados y pocos los elegidos" (Mat 22, 14).




Dice Azarías:

(...) "¿Cuál es la morada Santa de Dios? A esta pregunta responderán algunos: "El Cielo"; otros "la Iglesia", y otros: "El corazón del hombre". Y aún, no alcanzando la perfección en la respuesta, ninguno habrá errado, ya que Dios habita en el Cielo, en su Iglesia y en el corazón de los hombres que están en su gracia. 

Más, para ser exactos, Dios está en Sí mismo. El tiene la morada en su caridad infinita, única morada, que por su perfección e infinitud, puede contener al Perfecto y al Infinito. En la caridad, todo se opera, procede, se genera, se satisface, reposa y aplaca. La Caridad, esto es, el mismo, es la morada Santa de Dios."

Y aquí son de recordar las poesías de San Juan de la Cruz, el cual describiendo el diálogo del alma con su Divino Esposo, En el Cántico Espiritual, dice: (Cant 1,5):

"Esto mismo quiso decir la esposa en los Cantares divinos, cuando deseando unirse con la divinidad del Verbo Esposo suyo, le pidió al Padre diciendo: "Muéstrame donde te apacientas y donde te recuestas al mediodía" (1,6); porque al pedir le mostrase donde se apacentaba, era pedir le mostrase la esencia del verbo Divino, su Hijo porqué el Padre no se apacienta en otra cosa que en su divino Hijo, pues es la Gloria del Padre, y el pedir le mostrase el lugar donde se recostaba, era pedirle lo mismo, porque el Hijo sólo es el deleite del Padre, el cual no se recuesta en otro lugar, ni cabe en otra cosa que en su amado Hijo, en el cual todo él se recuesta, comunicándole toda su esencia al mediodía, que es la eternidad, donde siempre le engendra y le tiene engendrado".

             Por eso, como lo dice Azarías, La verdadera morada de Dios Padre, se encuentra solo en la unión mística con Jesús, en el amor del Espíritu Santo, que es la Caridad indicada por el Ángel. y por eso, cuando el Sacerdote en la misa ofrece la víctima expiatoria, dice. "Con Él, por Él y en Él, en unión con el Espíritu Santo, te ofrecemos a ti Dios Padre, todo honor y gloria, por los siglos de los siglos. Amén". Es la única ofrenda pura y sin tara, digna de Dios Padre, su divino Hijo Jesús, en el cual lo engendra desde toda la Eternidad, por el amor del Espíritu Santo.

(…) La mujer es solo una criatura imperfecta, como imperfecta es igualmente su matriz. Más Dios no es imperfecto. Ponderad, por tanto, que grado de carácter y de semejanza imprimará en aquellos que salen de su seno. Todas las almas son creadas por Dios y toman del Padre una primera imagen y semejanza. Ahora bien, toda alma, por espontánea voluntad, puede, diré así, tornar al Padre y volver a nacer de Él. Es esta, la “recreación” del alma de la que han hablado los doctores de la Iglesia.

Después de estas mis palabras, aprecias todas las profundas verdades de las de San Juan: el que ama, nació de Dios y lo conoce. El que ama, puesto que si no amase a Dios, no haría por entrar en él ni en “renacer” en plena y propia voluntad de Dios. 

Vuestro primer nacimiento fue querido por quien os engendró y Dios lo sanciona y ennoblece al conceder a la materia el alma; más este nacimiento no depende de vuestra voluntad. La Iglesia, desposada con Dios, coopera a vuestro nacimiento fortificando a la criatura con la Gracia Bautismal y, consiguientemente con los otros sacramentos. 

Pero únicamente cuando la criatura llega a la edad de comprender y de querer, es cuando puede querer nacer de Dios, en un segundo y mas perfecto nacimiento que se realiza mediante el amor a Dios y al prójimo según los dispone la Ley.

         Y aquí viene toda la retahíla de “Maestros espirituales” que sin ningún temor a predicar en contra de la tradición de los Santos Padres, de la Iglesia, y de la doctrina de los Evangelios, se atreven a emitir juicios contrarios a las enseñanzas, por razones de "bonismo", de relativismo y de progresismo. Los mueve la soberbia y la ceguera espiritual debida a la ausencia de la Luz de Cristo, que no han querido recibir para que no sean manifiestas sus obras, como dice el Apóstol San Juan, y su falta de temor de Dios, no pudiendo dar a sus fieles algo que no tienen.

Con su razonamiento, que dice que todos somos hijos de Dios, llegan a la conclusión herética de que el Infierno está vacío, porque un Padre no puede mandar allí a un hijo suyo, como me lo dijo cierto Arzobispo, haciendo pues innecesaria la cruenta pasión y muerte de Cristo, el martirio de todos los Santos y la predicación de tantos misioneros, muchos de los cuales han dado su vida por la Fe. Y lo que es peor, petrifican las almas de los fieles, condenándoles al "Quietismo", yendo en contra de las recomendaciones de Jesús que dijo: “El que no está conmigo está contra Mí, y el que no amasa dispersa”.

(…) La Caridad, en fin, alma mía, es la que por si sola pone en fuga al demonio porque la Caridad es luz y el demonio ama a las tinieblas; porque la Caridad es Sabiduría y las palabras engañosas de Satanás son desmentidas por la Sabiduría; porque la Caridad es Verdad y el mal la odia; porque la Caridad es Dios y Satanás no soporta la vista de Dios.

Las turbaciones que el adversario pueda suscitar con el recuerdo de faltas pasadas y con sugestiones de tentaciones presentes, quedan anuladas mediante la Caridad que es misericordia y sobrepasa los méritos y deseos de las criaturas que le aman, otorgando, además de la liberación del Maligno y de sus artes turbadoras, lo que incluso la criatura humilde y amorosa no se atreve ni a imaginar siquiera que pueda obtener con su oración.

(…) El árbol de la Vida se cubre sin cesar de flores y de hojas y madura sus frutos para aquellos que aman, sirven y responden con buena voluntad a los deseos de la Gracia de Dios, la Gracia de Dios que está contigo, te protege y sostiene contra todos aquellos que desearían alegrarse con una caída tuya, para así acallar la voz de su conciencia que les reprocha muchas cosas, siendo las primeras de ellas sus falta de Caridad y después su modo de hacer fructificar el don de Dios. Más tú, ruega por ellos, por todos, para que tengan la caridad que es la fuente de toda virtud y salvación.




Gloria Patri, et Filio et Sipíritu Sancto”.
Sicus erat in principio et in saecula saeculorum Amen.