MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

**
****************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************************

rep

viernes, 13 de julio de 2012

LOS SIETE ESPÍRITUS DE DIOS, EN MISIÓN POR TODA LA TIERRA




EL CANDELABRO SIMBOLIZA LOS 7 ESPÍRITUS DE DIOS


EL RELATO DE LA CREACIÓN SIMBOLIZA LA RECREACIÓN DEL ALMA


En el relato del Génesis, analizado desde el punto de vista espiritual, se puede encontrar cierta analogía con la nueva creación del alma de cada hombre, que es la que dijo Jesús a Nicodemo, cuando le explicó que el hombre tiene que volver a nacer para alcanzar la Vida Eterna.



PRIMER DÍA DE LA CREACIÓN:

"Y dijo Elohim: "¡Haya luz!", y hubo luz. Vio Elohim que la luz era buena y Elohim separó la luz de las Tinieblas. Elohim llamó a la luz "Día" y a las tinieblas llamó "Noche". Atardeció, luego amaneció: dí­a primero. (Gen 1-3,5) 
Desde el punto de vista espiritual, la Luz que representa el Espí­ritu de Pureza de Dios y de sus Hijos, es la primera condición necesaria y suficiente, para darle la vida al Alma, que sinó sería un espíritu ciego, es la antítesis de las tinieblas, la viva imagen del espí­ritu de impureza de Satán y de sus hijos. Por esa razón se dice en las Escrituras, que en el Cielo los Justos resplandecerán como estrellas en el Cielo, y en el relato de la visión de la Resurrección de los muertos de María Valtorta, vemos a los justos resplandecer emanando luz propia, y a los réprobos rodeados de tinieblas. A este Espí­ritu se refería Jesús en las Bienaventuranzas cuando dijo: 


"Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos 
verán a Dios."



SEGUNDO DÍA DE LA CREACIÓN





SEGUNDO DÍA DE LA CREACIÓN (Gen 1-9,10)




Dijo Elohim después: "¡Reúnanse las aguas de debajo de los Cielos en un solo lugar y aparezca lo seco!" Y así fue. Elohim llamó a lo seco Tierra y a la reunión de las aguas llamó mares. Y vio Elohím que estaba bien.

Desde el punto de vista espiritual, esta separación de las aguas significa para el alma el poder discernir la Verdad de la mentira: La mentira que está simbolizada por el mar, y la verdad que está representada por la Tierra. Y este posible discernimiento, solo se puede producir gracias al primer Espíritu de Pureza que tiene lugar el primer di­a de la Creación. Por esta razón, dice Jesús que Satán, cuando miente lo hace de una manera completamente innata, porqué al faltarle la luz de la Pureza, es incapaz de discernir la Verdad, y miente de una manera natural. A este Espíritu se refirió Jesús en las Bienaventuranzas cuando dijo:

"Dichosos vosotros cuando os injuriasen y os persiguieren y dijeren mintiendo todo mal en contra vuestra
por causa mía".



TERCER DÍA DE LA CREACIÓN








"Luego dijo Elohim: "¡ Brote de la Tierra verdín, planta germinadora de simiente, Árboles frutales productores de fruto conforme a su especie, en que se contenga su semilla sobre la tierra !" Y así­ fue. Brotó en efecto de la tierra verdín, planta germinadora de simiente conforme a su especie y árboles productores de fruto, en que se contiene su semilla conforme a su especie. Y vio Elohim que estaba bien. Atardeció, luego amaneció: día tercero.

Esta tercera dación de Dios se refiere al Espíritu de Justicia de Dios, que está simbolizado por las plantas y los árboles frutales con su semilla, y Jesús nos dijo a este respeto:

(...) "Porque no hay árbol bueno que dé frutos viciados, ni tampoco árbol viciado que dé fruto bueno. Cada árbol, en efecto, se conoce por su propio fruto; porque no recogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de la zarza. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el malo, de su mal tesoro saca lo malo; pues de lo que rebosa en su corazón habla su lengua." (Luc 6-43,45) 

Y Jesús se refería al Espí­ritu de Justicia en las Bienaventuranzas cuando dijo:

"Dichosos los hambrientos y sedientos de Justicia porque ellos serán saciados"

Y por esa razón a sus frutos se reconoce un Ser Humano, la Justicia nos enseña que una persona da siempre los frutos según su naturaleza, porqué así es la Justicia, por la cual serán juzgados todos los vivientes el dí­a de la Resurrección: Es por Justicia que unos obtendrán la Vida Eterna, porque eran árboles buenos que daban buenos frutos, y es también por Justicia que los réprobos heredarán la segunda muerte, porque dieron frutos malos en acorde con su condición de árboles malos. Y por eso se dice que el Juicio de Dios es perfecto e inapelable.



CUARTO DÍA DE LA CREACIÓN:









Elohim después: "Haya lumbreras en el firmamento de los cielos para separar el día de la noche y que sirvan de señales para las estaciones, los días y los años!" ¡Sirvan también de lumbreras en el firmamento de los cielos para lucir sobre la Tierra, y así fue !" (...) Y vio Elohim que estaba bien, atardeció y luego amaneció. Día cuarto.

Este cuarto día significa la introducción del Espí­ritu de Bondad de Dios en el alma del ser humano. Este don, como todos los demás, están hechos a la imagen de Dios Padre, como así está escrito: "Creó Dios el hombre a su imagen y semejanza". 
A este Espí­ritu se refirió Jesús cuando dijo:

"Dichosos los pacíficos porque ellos serán llamados 
Hijos de Dios"

Todos los astros del Universo simbolizan todos los seres celestiales Ángeles y Santos que están ahí­ para alumbrarnos y dirigirnos, e indicar las estaciones, los días y los años, es decir el rumbo que ha de seguir el alma para caminar en la Luz y orientarse hacia la Vida Eterna, es fruto de la bondad de Dios para alumbrarnos en las tinieblas del pecado y de la impiedad, que está simbolizado en el Espíritu del mal.

ESTOS CUATRO PRIMEROS DÍAS DE LA CREACIÓN REPRESENTAN LAS CUATRO MANERAS DE SER DE DIOS QUE CORRESPONDEN A DIOS PADRE, QUE ESTÁN SIMBOLIZADOS POR LA VIRTUD TEOLOGAL DE LA SANTA FE, Y QUE ESTÁN DESCRITAS EN LA ORACIÓN DEL PADRE NUESTRO:


Primer día: Espíritu de Pureza: 
PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS.

Segundo día: Espíritu de Verdad
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE.

Tercer día: Espíritu de Justicia:
VENGA A NOSOTROS TU REINO.

Cuarto día: Espíritu de Bondad: 
 HÁGASE TU VOLUNTAD AS͍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO.



QUINTO DÍA DE LA CREACIÓN:

Dijo Elohín después: 

"¡Pululen las aguas en un pulular de animales vivientes y vuelen los volátiles sobre la tierra, por la superficie del firmamento de los cielos!"


Icono comprado el 15-3-2.015 a un artista Copto en Granada

El Hijo de Dios, creando los animales.



Creó pues, Elohim los grandes cetáceos y todos los animales vivientes que bullen, de que pululen las aguas, conforme a su especie. Y vio Elohim que estaba bien. Elohim los bendijo diciendo: 

"¡Procread y multiplicaos, y henchid las aguas de los mares, y los reptiles multiplíquense en la tierra!". Atardeció, luego amaneció; día quinto.

Este quinto Espíritu de Dios, que se encuentra en la naturaleza: las aves en los cielos y los pobladores de los mares, se encuentra también en el renacer de la Vida del alma humana, que entonces es capaz de distinguir las criaturas del Cielo, es decir la Virtud, de las criaturas del Mar, es decir del pecado, solo puede tener lugar con los dos primeros días de la creación: La separación de la Luz de las Tinieblas (Pureza) y la separación de las aguas (Verdad), para que así­ puedan desarrollarse plenamente las aves en el cielo y los moradores de las aguas, es decir la separación de los buenos, hijos de Dios, de los malos, hijos de Satán.

Y así el mundo, gracias a estos cuatro primeros días de la Creación, produce la separación dedos componentes: Mal y Bien, que es la finalidad que explica por qué y para qué, existe este mundo; para que hemos nacido y hasta donde nos encaminamos.

Esta profusión y pulular de las criaturas, con su capacidad de procreación y henchimiento de la tierra y de los cielos, representa el Espíritu de Abundancia, es el primer Espíritu de Jesús-Dios que tiene su reflejo en este mundo por la Antítesis que es su Espíritu de Pobreza, simbolizado por su nacimiento en el Pesebre. Y así, el Sublime Redentor nos quiso enseñar que esta profusión de riquezas y de abundancia que será nuestra herencia Celestial, solo se puede obtener viviendo humildemente como Jesús en la Tierra.

Por esta razón dijo Jesús que es más difícil a un rico entrar en el Reino de los Cielos que a un camello pasar por el ojo de una aguja. A este Espí­ritu se refirió Jesús en las Bienaventuranzas cuando dijo: 

"Dichosos los pobres en su Espíritu porque de ellos es el
 Reino de los Cielos".





SEXTO DÍA DE LA CREACIÓN:





Sexto día: Creación del ganado y de los animales 




Dijo Elohí­m después: "¡Haga surgir la tierra animales vivientes conformes a su especie: ganado, reptiles y bestias salvajes, según su especie !" Y así­ fue. Hizo, pues Elohim las bestias salvajes, según su especie, los ganados según su especie y todos los reptiles del suelo según su especie y vio Elohim que estaba bien.

Entonces dijo Elohim: "¡ Hagamos el hombre a nuestra imagen, a nuestra semejanza, y domine en los peces del mar y las aves del Cielo, y en los ganados y en todas las bestias salvajes, y en todos los reptiles que repten sobre la tierra!".

Dijo además Elohim: "¡ He aquí que os doy toda planta germinadora de simiente que existe sobre toda el haz de la tierra, y todo árbol que tenga en sí­ fruto de árbol germinador de semilla: os servirá de alimento !

¡A toda bestia salvaje, y a toda ave del cielo y a todo cuanto serpea sobre la tierra, lo que encierra en si toda alma viviente, doy por comida toda hierba verde !" Y así­ fue. 

Elohim vio todo cuanto habí­a hecho y he aquí­ que estaba muy bien. Atardeció, luego amaneció: día sexto. 

Estamos aquí­ en presencia del segundo Espí­ritu de Jesús-Dios, que es el Espí­ritu de Misericordia cuyo simbolismo está representado por la Sublime Redención de toda la Humanidad con su muerte en la Cruz, cuando dijo: 

"Perdónalos Padre, porque no saben lo que hacen".

Este Espí­ritu de Misericordia se nutre y se sustenta por los dos Espí­ritus del Padre que son Justicia y Bondad, por esa razón nos dice Jesús que de la misma manera que hayamos perdonado a los que nos ofenden, Él nos perdonará a nosotros: 

"Y entonces, llamándole a sí su Señor, le dice: “siervo perverso, yo te perdoné toda aquella deuda cuando me imploraste; ¿no debiste tu también compadecerte de tu consiervo como yo me compadecí­ de ti? ” Y encolarizado el Señor, lo entregó a los torturadores hasta que pagase cuanto debía. Así­ también mi Padre Celestial hará con vosotros si desde vuestros corazones no perdonáis cada uno a vuestro hermano.” (Mat 18-32,35) 

De todos los animales terrestres creados por Jesús-Dios, ninguno estaba hecho a su imagen y semejanza, porque ninguno tení­a el Espí­ritu de Misericordia, todos los animales eran seres sin libertad que obedecí­an como autómatas a las directrices predeterminadas en cuanto a su subsistencia y su reproducción.

Pero luego creó el Hombre y la Mujer, a su imagen y semejanza, seres dotados del Espí­ritu de Misericordia, es decir que poseí­an los dos Espí­ritus de Dios Padre: Justicia y Bondad. En efecto: lo que distingue el Hombre del animal, es que éste es capaz de Misericordia, es decir capaz de amar y socorrer a su semejante necesitado, al contrario del animal, que todo lo que hace son acciones predeterminadas por su Creador, en cuanto a su comportamiento con sus semejantes o en cuanto a su reproducción.

Y por esa razón, se otorgó a los seres humanos la supremacía sobre toda la Creación, tanto animales como vegetales, ya que el destino del hombre es un destino transcendental y eterno, por su semejanza y su afiliación con el Creador, con la vocación y la elección libres, para unirse para siempre con Él, en su Santo y Eterno Reino.

El alimento del hombre y de los animales a través de toda planta germinadora de simiente y árbol de frutos con semilla, solo se puede realizar a través del Espí­ritu de Justicia, donde se crearon ese tipo de vegetales, y también gracias al Espí­ritu de Bondad que es la creación del sol y las estrellas. Se realiza entonces el mecanismo de fotosí­ntesis que es el desarrollo de los vegetales con el sol y la clorofila, mecanismo sumamente complicado que simboliza muy bien el Espí­ritu de Misericordia de Dios. A este Espíritu se refirió Jesús en las Bienaventuranzas cuando dijo:

"Dichosos los misericordiosos porque ellos obtendrán Misericordia"




LOS DOS ESPÍRITUS DE JESÚS-DIOS



ESTOS ESPÍRITUS SIMBOLIZAN LA ABUNDANCIA Y LA MISERICORDIA:


Obtenidos el primero gracias al Espí­ritu de Pureza y de Verdad de Dios Padre (que es pobreza en la Tierra: Nacimiento de Jesús en Belén), y el segundo gracias al Espíritu de Justicia y Bondad de Dios Padre (Perdón de Jesús a sus enemigos, muriendo en la Cruz)

En el Padre Nuestro, se pide este Espíritu diciendo:

EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA DÁNOSLO HOY. Y AQUÍ ESTÁ NO SOLO EL PAN MATERIAL, PERO SOBRE TODO EL DIVINO MANÁ, QUE ES EL CUERPO Y LA SANGRE DE JESÚS-DIOS, ALIMENTO NECESARIO PARA LA RECREACIÓN DEL ALMA.



EL ESPÍRITU DE MISERICORDIA:


Obtenido gracias al Espíritu de Justicia y Bondad de Dios Padre.
En el Padre Nuestro, se pide este Espí­ritu diciendo:



Y PERDONA NUESTRAS DEUDAS COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES.






SÉPTIMO DÍA DE LA CREACIÓN:





La Posesión del Espíritu Santo, simboliza el fin de todos los males
Es el descanso de Dios que tuvo lugar el séptimo día de la Creación. 



"Quedaron pues acabados los cielos, la tierra y todo su cortejo de seres. Y habiendo acabado Elohim en el día séptimo, la obra que había hecho, descansó, en este séptimo día, de toda la obra realizada. Y bendijo Elohim el día séptimo y lo declaró Santo, porque en él había descansado de toda la obra que Elohim había creado. Tal fue el génesis de los cielos y la tierra cuando fueron creados."(Gen 2-1,4)

Este día del descanso de Dios simboliza para el alma el fin de su renacimiento a la Vida Eterna, con la filiación Divina, que solo unos pocos alcanzan en esta tierra, es también el descanso del alma en todos sus trabajos y su purgación. Entonces, el alma, transformada en Dios y poseí­da por la Divinidad, alcanza su eterno descanso, gracias a la Presencia plena del Espí­ritu Santo.

Esta dichosa alma, ha recobrado por fin la inocencia perdida después de la culpa de Adán, y está preparada como una novia para la divina unión y transformación en Dios.

A este respeto, San Juan de la Cruz afirma que en este punto del último peldaño de la escala mística, el alma recobra ya la inocencia perdida, y delante del pecado más atroz es incapaz de ver mal alguno. Aquí­ el alma tiene un contacto permanente con la Divinidad y se le concede todo lo que ella desea, es cuando puede hacer milagros porque no obra ella, sino es Dios que la mueve y la colma de todos los bienes.

ESTE ES EL SÉPTIMO Y ÚLTIMO ESPÍRITU DE DIOS, QUE ES EL ESPÍRITU SANTO. EN EL PADRE NUESTRO SE PIDE ESTE ESPÍRITU DICIENDO: Y NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN MÁS LIBERA NOS DEL MALIGNO. ESTAS PETICIONES SOLO SE OBTIENEN GRACIAS A LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO QUE ES EL QUE COMUNICA LA FUERZA Y EL AMOR DE DIOS PARA RESISTIR A LA TENTACIÓN Y LIBRARNOS DEL MALIGNO.

Y ESTE ES TAMBIÉN LA ÚLTIMA Y MÁS IMPORTANTE DE LAS TRES VIRTUDES TEOLOGALES: LA CARIDAD.

En el libro del Apocalí­psis (Ap. 4-1,11), podemos leer:


Después de esto ví­, y hete una puerta abierta en el Cielo (...) Al punto quedé en inspiración; y he aquí­ que en el Cielo estaba puesto un trono, y alguien que estaba sentado en él (...) y del trono salían relámpagos y voces y truenos;

Y HABÍA DELANTE DEL TRONO SIETE LAMPARAS DE FUEGO ENCENDIDAS, QUE SON LOS SIETE ESPÍRITUS DE DIOS;

Y delante del trono como un mar vidrio, semejante al cristal; y en medio rodeando al trono cuatro seres vivos llenos de ojos por delante y por detrás . Y el primer animal era semejante al león, y el segundo semejante al novillo, y el tercero tenía aspecto como de hombre , y el cuarto era semejante al águila en vuelo. Y los cuatro seres vivos tenían cada uno de ellos seis alas; en torno y por dentro están repletos de ojos; y no se dan reposo diciendo noche y dí­a:

"Santo, Santo, Santo,
el Señor Dios Todopoderoso,

el que era y es y ha de venir".



"(...) Digno eres, Señor y Dios nuestro, el Santo, de recibir la Gloria, la Honra y el Poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad eran y fueron fundadas".

Los cuatro seres vivos llenos de ojos, simbolizan la Santa Fe son los ojos de nuestra conciencia, que están constantemente delante del trono de Dios escrutándolo, y en los Santos, alabándolo y bendiciéndolo, son la correspondencia con los cuatro primeros Espí­ritus de Dios Padre.

Las seis alas que tenían cada uno, son el deseo de alcanzar el séptimo espíritu, y entrar así en el descanso del Señor del séptimo día de la Creación, para conseguir la Divina Unión por medio del Espíritu Santo.

Esos 7 Espíritus o maneras de ser de la Santísima Trinidad, que están en misión por toda la Tierra, están pues, como lo acabamos de ver en toda la verdadera Creación espiritual del alma, que es la Creación Eterna y también se encuentran en toda la Creación del Universo.

Están constantemente proclamando la belleza, la sabiduría, la bondad, la perfección y la inmensidad de Dios por medio de todas las cosas visibles.

Esta interpretación muestra claramente la Divinidad de Jesús segunda persona de la Santísima Trinidad, en todo igual al Padre y al Espíritu Santo, y ahora más que nunca quedan meridianamente claras las palabras del Evangelio cuando habla de su Padre y del Espíritu. Son la prueba irrefutable de la existencia de Dios, por esa razón dijo San Pablo, dirigiéndose a la Humanidad culpable:

"En efecto, la ira de Dios se manifiesta desde el cielo contra la impiedad y la injusticia de aquellos hombres que obstaculizan injustamente la verdad. Pues lo que se puede conocer de Dios, lo tienen ante sus ojos, por cuanto Dios se lo ha revelado. Y es que lo invisible de Dios, su eterno poder y su divinidad se ha hecho visible desde la creación del mundo a través de las cosas creadas. Así que no tienen excusa, porque habiendo conocido a Dios no lo han glorificado, ni le han dado gracias, sino que han puesto su pensamiento en las cosas sin valor y se ha oscurecido su insensato corazón.

Alardeando de sabios, se han hecho necios, y han trocado la gloria de Dios incorruptible por representaciones de hombres corruptibles, e incluso de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por eso Dios los ha entregado, siguiendo el impulso de sus apetitos, a una impureza tal que degrada sus propios cuerpos. Es la consecuencia de haber cambiado la verdad de Dios por la mentira, y de haber adorado y dado culto a la criatura en lugar del Creador, que es bendito por siempre. Amén". (Rom 1-18,25)