MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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lunes, 24 de noviembre de 2014

LA TREMENDA LUCHA DEL ALMA PARA ALCANZAR LA SALVACIÓN



EL CAPITÁN  GEDEÓN ESCOGIENDO A LOS 300 SOLDADOS
 QUE SE ENFRENTARÁN A LOS MADIANITAS



Apocalipsis: 14, 1-3. 4-5

         Y oí un ruido que venía del cielo, parecido al estruendo del mar y al estampido de un trueno poderoso; el ruido que oía era como el de un gran coro acompañado de arpas.

          Cantaban un cántico nuevo ante el trono, ante los cuatro seres vivientes y los ancianos. Y nadie podía cantar el cántico, fuera de los ciento cuarenta y cuatro mil, que habían sido rescatados de la tierra.

          Estos son los que acompañan al Cordero a donde quiera que vaya; estos son los que han sido rescatados de entre los hombres, las primicias para Dios y para el Cordero; en la boca de ellos no hubo mentira y son irreprochables ante Dios. 


          Visión del Reino de Dios, Jesús está en el monte Sión, la Jerusalén celestial, acompañado de la flor y nata de la Cristiandad, los grandes Mártires, víctimas de una muerte cruenta y los Grandes Santos, mártires también por su vida de luchas, sufrimientos, desprecios, ya que han permanecido fieles a Jesús en medio de sus cruentas pruebas y persecuciones, de parte de los hombres y de Satanás, el cual ataca y aterroriza a todos los que le aman y cumplen con la Ley de Dios, sin acritud, en medio de las tribulaciones.  

         Este cántico nuevo, es el canto de alabanza a Dios, de los que han amado y servido con paciencia y resignación a lo largo de toda su vida, y que ahora, por sus merecimientos se encuentran en contacto directo con el Cordero y su Padre.

        Son parecidos al capitán Gedeón, que llevaba dentro de la vasija de barro, es decir, en  el corazón de su cuerpo mortal, la llama de amor, que al morir resplandeció, y alumbró a todos los elegidos, fue el gran triunfo de capitán, que, con  un puñado de hombres, escogidos por Dios después de unas pruebas relatadas en la Biblia, cuyo fin era escudriñar su capacidad, para pertenecer a esos ciento cuarenta y cuatro mil, que son dignos de cantar ese cántico de alabanza con amor.

          Es un cántico nuevo, porque para poder cantarlo, hay que haber amado y haber sido probado con sangre, sudor y lágrimas, y haber triunfado de todas las trampas de Satanás, aliado con el mundo y la carne, es un canto de agradecimiento y de amor a Dios, que no pueden cantar los que no han sido ni probados con esa virulencia, que no han querido ni podido luchar contra los enemigos de Dios, como hizo Gedeón con un puñado de hombres, derrotando una fuerza inmensa que quería destruir al Pueblo de Dios.  


Del salmo 23


Dichosos los limpios de corazón.

      Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él fue quien lo asentó sobre los ríos.
     ¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su Recinto Santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso.
     Ese obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su Salvador, le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob.

          Este Salmo viene a confirmar lo dicho anteriormente, es digno de estar en el monte Sión, y cantar el cántico nuevo, los limpios de corazón, y es que para luchar contra los enemigos de Dios, hay que ser limpio de corazón, ya que el pecado ciega la vista, es lo que pasa hoy día con el relativismo, que llega a no ver diferencia entre el pecado y la Virtud, lo que conduce al inmovilismo, que es estar en contra de Dios, ya que está escrito: “El que no está conmigo, está contra Mí, y el que no avanza, recula”, como lo dice Jesús en las bienaventuranzas:

“Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos
 verán a Dios”.






Evangelio según San Lucas: 21, 1-4


        En aquel tiempo, levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que echaban sus donativos en las alcancías del templo.

        Vio también a una viuda pobre, que echaba allí dos moneditas, y dijo: "Yo les aseguro que esa pobre viuda ha dado más que todos. Porque éstos dan a Dios de lo que les sobra; pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir". 

          Maravillosas y estremecedoras palabras de Jesús, lo que demuestra claramente que la Justicia de Dios, nada tiene que ver con la de los hombres.

        Demuestra también de una manera clara, que el dinero, dios de este mundo, no tiene significado alguno para Dios, porque el dinero, salvo en contadas ocasiones, es un impedimento para alcanzar el Reino de Dios, porque es como una droga, que cuanto más se posee, más se quiere poseer, vuelve al rico ciego por querer aumentar cada vez más su fortuna, lo vuelve egoísta y despiadado, insensible al sufrimiento de los demás, como el rico Epulón.



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