MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA

DIJO LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA:

“QUIERO QUE ASÍ COMO MI NOMBRE ES CONOCIDO POR TODO EL MUNDO, ASÍ TAMBIÉN CONOZCAN LA LLAMA DE AMOR DE MI CORAZÓN INMACULADO QUE NO PUEDO POR MÁS TIEMPO CONTENER EN MÍ, QUE SE DERRAMA CON FUERZA INVENCIBLE HACIA VOSOTROS. CON LA LLAMA DE MI CORAZÓN CEGARÉ A SATANÁS. LA LLAMA DE AMOR, EN UNIÓN CON VOSOTROS, VA A ABRASAR EL PECADO".

DIJO SAN JUAN DE LA CRUZ:

"Más quiere Dios de ti el menor grado de pureza de Conciencia que todas esas obras que quieres hacer"


A un compañero que le reprochaba su Penitencia:

"Si en algún tiempo, hermano mío, alguno sea Prelado o no, le persuadiere de Doctrina de anchura y más alivio, no lo crea ni le abrace, aunque se lo confirme con milagros, sino Penitencia y más Penitencia, y desasimiento de todas las cosas, y jamás, si quiere seguir a Cristo, lo busque sin la Cruz".

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jueves, 21 de septiembre de 2017

COMENTARIOS SOBRE LA PALABRA DE DIOS EN LA SANTA MISA DEL 21-9-2.017

ESTAS FLORES PREDICAN DE UNA MANERA ELOCUENTE LA BELLEZA, LA GRACIA,
LA CIENCIA Y LA SABIDURÍA DE SU CREADOR.






San Pablo a los Efesios 4,1-7.11-13.


Hermanos: 

Yo, que estoy preso por el Señor, los exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido. 
Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. 
Traten de conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos. 
Sin embargo, cada uno de nosotros ha recibido su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido. El comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. 
Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo, 
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto y a la madurez que corresponde a la plenitud de Cristo.

Soberbio discurso del gran Apóstol San Pablo, que con San Pedro son los dos pilares de la Iglesia. viene a aconsejar como tiene que ser la actitud del creyente en el mundo en que vivimos. Es un discurso contrario al que tienen los hijos de las tinieblas, que cuando están encarcelados como san Pablo, viven y aconsejan el odio y la venganza. Estos dos puntos de vista antagónicos tienen una explicación bien lógica: Los que han recibido el maravilloso don de la Fe, saben que este mundo es un espejismo, cuya duración es un instante si se compara con la Eternidad, los que no tienen fe viven en una utopía, los primeros vivirán en paz y felicidad, que perdurará por toda la eternidad, los otros una vida pasajera, llena de odio, y de rencor es decir de desgracia en esta Tierra, que continuará por toda la eternidad.





Salmo 19 (18), 2-3.4-5.



El cielo proclama la gloria de Dios 
y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
un día transmite al otro este mensaje 

y las noches se van dando la noticia.
Sin hablar, sin pronunciar palabras, 
sin que se escuche su voz,

resuena su eco por toda la tierra 
y su lenguaje, hasta los confines del mundo. 
Allí puso una carpa para el sol

El día transmite la noticia al día y las noches se dan la noticia, quiere decir que sin tregua alguna, la naturaleza día y noche, van transmitiendo continuamente a los que saben ver, que Dios existe, ya que toda la naturaleza animal, vegetal y humana solo con su presencia, y con todas sus actuaciones, analizadas muestran su perfección y continúan sin descanso diciendo: Dios existe, es él que me ha creado y que me ha dado el instinto necesario para sobrevivir, procrear, y cumplir con los mandamientos que Dios nos ha transmitido.
y para los humanos, a pesar de que se puso una carpa para el sol, es decir que Dios permanece escondido, la Gloria de Dios resuena en toda la Creación, que es la música callada y la soledad sonora de la poesía de San Juan de la Cruz.





Mateo 9, 9-13.

Jesús, al pasar, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió. 
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. 
Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?". 
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. 
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores". 

Mateo era recaudador de impuestos, y convivía con los Fariseos y los Publicanos, había visto como estos vivían con soberbia, arrebatando los bienes a las viudas y los huérfanos, respetando solo a los poderosos, para obtener de ellos beneficios y prebendas.
A pesar de ser él también un usurero, hizo caso a su Conciencia que le reprochaba su conducta y veía también reprobable la conducta de los que se llamaban elegidos y que se creían los santos de Israel.

Un día oyó hablar de Jesús, de su Vida tan austera, que se dedicaba a hacer el bien y de socorrer a los pobres, los enfermos y los despreciados por esa clase de individuos que no tenían compasión. Se sentía admirado y tocado por la Gracia de Dios, que se comunica siempre a los que aborrecen la explotación de los indefensos, y aman a la Virtud.

Quiso ver a Jesús, y se subió al sicomoro para verlo mejor, por su conducta Jesús entró en su corazón y creyó, restituyendo todo lo que había robado y compensando a los que había engañado. Es la antítesis del hijo de las tinieblas que no tiene compasión por los desgraciados y se aprovecha de que son indefensos par explotarlos cada vez más.